Crisis

Berlusconi aborda la intención de Fiat de reducir puestos de trabajo

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, reunió hoy con carácter de urgencia a sus ministros para abordar la crisis del grupo Fiat, que anunció a los sindicatos su intención de reducir 8.100 puestos de trabajo mediante el uso temporal de los fondos de desempleo.

La sociedad turinesa, el principal grupo industrial privado de Italia, solicitó paralelamente al Ejecutivo la declaración de estado de crisis, con el fin de poder acogerse a las ayudas públicas destinadas a las reestructuración de empresas.

A la reunión convocada en Palazzo Chigi, sede de la Presidencia del Gobierno, fueron convocados el vicepresidente, Gianfranco Fini, y los ministros de Economía, Industria, Trabajo, Asuntos Europeos y Comunicaciones.

La crisis de Fiat, por sus repercusiones en la economía italiana y su significado en la vida del país en la última centuria, se ha convertido en asunto prioritario del Gabinete de centroderecha, que ha reiterado su intención de intervenir en su resolución.

Al Gobierno se han dirigido también los sindicatos, que ya han convocado para el viernes una huelga, con el fin de pedir su mediación, ya que consideran que el plan presentado por Fiat no garantiza que los trabajadores afectados puedan retornar a sus puestos de trabajo.

El modelo elegido por el grupo turinés, ya puesto en práctica en otras ocasiones, consiste en la inscripción temporal de los trabajadores en el paro y su recolocación con el repunte de la actividad industrial.

El plan afecta a cinco de las factorías italianas de Fiat y establece que 6.700 trabajadores de la división automovilística (el 21 por ciento del total) se acojan al fondo de desempleo denominado "caja de integración extraordinaria" en dos fases sucesivas: diciembre y julio de 2003.

Otros 900 empleados de las filiales Magnetti Marelli (componentes) y Comau (automatización) seguirán el mismo camino, mientras que los 500 restantes, igualmente de estas dos empresas, podrán optar por la jubilación anticipada.

En medio de esta conflictiva situación, un portavoz de General Motors, que en 2000 firmó un acuerdo estratégico con Fiat con el intercambio del 20 por ciento de sus acciones, reiteró el interés del coloso estadounidense de hacer valer en 2004 la cláusula que le permite, de mutuo acuerdo, comprar el grupo italiano.