Elecciones en Brasil

Tranquilidad y fuertes medidas de seguridad en la jornada electoral

Las elecciones brasileñas transcurrieron ayer en calma y bajo fuertes medidas de seguridad. Los pocos incidentes ocurridos tuvieron que ver con la detención de varias decenas de personas en distintos puntos del país por hacer propaganda en los colegios electorales, lo que está prohibido por ley.

Las urnas electrónicas, usadas en todas las mesas por primera vez, apenas presentaron fallos, aunque cientos de ellas debieron ser sustituidas sobre la marcha. Las autoridades dijeron que se trataba de problemas 'previstos' y sin incidencia en las votaciones.

La vigilancia de la jornada electoral, a cargo de las fuerzas de policía, fue reforzada por tropas del Ejército en 151 ciudades con problemas de seguridad, entre ellas Río de Janeiro, donde en la última semana los narcotraficantes desafiaron a las autoridades. El presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso expresó su satisfacción 'como presidente y ciudadano' por la tranquilidad imperante.

El candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Lula, ganador según todos los sondeos, votó envuelto en una bandera brasileña y en medio de la aclamación de decenas de seguidores en São Bernardo do Campo, municipio industrial vecino a São Paulo, donde comenzó su vida política en los años setenta.

Además del jefe de Estado, los cerca de 115 millones de electores brasileños votan hoy para elegir a 27 gobernadores, 54 de sus 81 senadores, 513 diputados y 1.059 miembros de las asambleas regionales.