Inmobiliaria

El ritmo de visados de pisos nuevos augura una oferta anual de 500.000

Los datos correspondientes a los visados, facilitados por el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, no tienen por qué corresponderse con el número de viviendas iniciadas, ya que sobre la cifra estimada de pisos proyectados, el promotor puede decidir finalmente dejar de construir una parte o, en otras ocasiones, el desfase estadístico se produce por estrictos motivos de calendario (los visados se obtienen en una fecha, pero la edificación comienza más tarde).

No obstante, esta estadística está considerada como un indicador adelantado de hacia dónde va el mercado y lo sorprendente es que la certificación de visados continúe registrando tasas positivas. En cuanto a la clasificación por tipología de viviendas, en el caso de las libres el número de visados ascendió a 269.332, lo que representa un incremento del 2,35% sobre el número de certificaciones correspondientes al primer semestre de 2001.

En cuanto al número de viviendas protegidas visadas, éstas ascendieron a un total de 21.134 hasta junio, lo que supone una mejora del 10,5% respecto a las casas de promoción pública visadas durante el mismo periodo de 2001, que ascendieron a 19.109. A pesar de este fuerte incremento en cuanto al número de visados de pisos protegidos, comparativamente siguen perdiendo peso sobre el total de visados certificados, ya que las viviendas protegidas apenas representan el 7,27% del total.

Según los arquitectos, cuando todo apuntaba a una suave desaceleración de la producción y las ventas, la crisis de Argentina, la prolongada caída de la Bolsa y los todavía bajos tipos de interés se aúnan para seguir alimentando lo que califican de 'demanda especulativa'. Es el mantenimiento de esta demanda la que incita a los promotores a poner en marcha nuevas operaciones, incluso a los altos precios que imponen los terratenientes, según sostienen desde el Consejo.

Sobre qué es lo que puede pasar en el futuro inmediato, nadie se atreve a aventurar la progresión que experimentará la oferta, ni mucho menos los precios. Hace meses los promotores pronosticaron que la oferta estructural (aquella que absorbe sin problemas el mercado) está entre las 375.000 y 400.000 viviendas, muy lejos por tanto, de las casi 550.000 de los dos últimos años. Desde el Consejo Superior aseguran que 'es pronto para decir lo que pasará, en especial si la coyuntura sigue bajando, el turismo de ladrillo se desanima y aparece el fantasma de la morosidad. Lo que no dejará de tener lugar es el estallido del globo de la revalorización inmobiliaria'.