Perjuicios

La crisis económica perjudica la unión comercial de Suramérica

Antes de que finalice el año, la Comunidad Andina y Mercosur esperan tener firmado un acuerdo de libre comercio

Las propuestas examinadas durante la reunión celebrada el pasado 15 de septiembre en Nueva York por los Ministros de Relaciones Exteriores y Política Comercial de la Comunidad Andina (CAN), compuesta por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, y el Mercado Común del Sur (Mercosur), integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, servirán de base para el encuentro que mantendrán el grupo de negociadores designado por las dos áreas, entre el 3 y el 5 de octubre próximos, y que se encargará de concretar un cronograma de trabajo que permita llegar a un acuerdo de libre comercio entre los dos bloques comerciales antes de final de año.

Sin duda ha habido avances en el proceso de creación de una zona de libre comercio, si bien continúan ampliándose los plazos, que el pasado año preveían una finalización de las negociaciones para el 31 de diciembre de 2001. Ello evidencia los obstáculos a los que se enfrenta el proceso de integración de ambos socios, que viene derivado fundamentalmente de un desarrollo desigual en las economías de sus países miembros.

De un lado, el sector privado de la Comunidad Andina teme las posibles consecuencias negativas que dicha integración pudiera tener sobre un ya desfavorable saldo comercial para la parte andina. De otro lado, la carencia de infraestructura física adecuada entre ambas áreas supondrá un obstáculo adicional en las relaciones económicas de las mismas.

La CAN ha venido trabajando intensamente para que, a más tardar el próximo 15 de octubre, el Arancel Externo Común (AEC) sea de aplicación por todos sus países miembros, incluido Perú, la única nación que hasta el momento no ha suscrito el acuerdo.

La vigencia del AEC andino se ha convertido en un elemento esencial para avanzar en el acuerdo con el Mercosur. Este bloque, por su parte, ha manifestado la disponibilidad para flexibilizar su posición en los temas que más controversias han originado en las negociaciones: desgravación, plazos, comercio agrícola y productos sensibles), con el fin de concluir en el plazo previsto las negociaciones.

La CAN mantiene, igualmente, su voluntad de acelerar el proceso de integración con el Mercosur, pese a los problemas a los que se están enfrentando las economías integrantes del bloque del Mercosur, fundamentalmente Argentina.

La creación de una zona de libre comercio entre las dos regiones supondrá un revulsivo en las relaciones comerciales internas. Hasta el momento, los intercambios intrazonas e interzonas (CAN y Mercosur) han representado una parte exigua del comercio exterior de ambas zonas. En 2001, el comercio de la CAN con el resto del mundo fue de 50.173 millones de dólares (50.300 millones de euros), de los que tan sólo un 3,6% correspondió a los intercambios con Mercosur, mientras que el comercio intrazona, por su parte, tan sólo representó el 11% del total de intercambios con el resto del mundo.

Dado que la próxima cumbre del Mercosur tendrá lugar durante el mes de diciembre, predomina la idea de que los presidentes de estos países, y en especial el presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, que culminaría así su mandato presidencial con un éxito histórico, aprovecharán este momento para aprobar dicho acuerdo. En caso de que se concretase en los plazos previstos, se fortalecería a la región en sus negociaciones con EE UU para el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y con la Unión Europea para la Zona Inter-Atlántica de Libre Comercio.