Ayudas

Alemania da 50 millones a Mobilcom, pese a las advertencias de la CE

El dinero ya está en nuestras manos', afirmó ayer un portavoz de Mobilcom desde la sede de la compañía, en Büdelsdorf. El Gobierno alemán aprobó el domingo una línea de crédito de 400 millones de euros para salvar a la empresa alemana de telecomunicaciones de la suspensión de pagos, tras la decisión de France Télécom de no seguir financiándola. Los primeros 50 millones de euros, procedentes del Banco de Fomento estatal, llegaron ayer a la empresa alemana.

A pesar de que Berlín ha informado a Bruselas de la existencia del crédito, el ministro de Economía alemán decidió no esperar a que el comisario para la Competencia, Mario Monti, se pronuncie sobre si las ayudas son consideradas una práctica habitual entre empresas o una intervención estatal .

'Quiero resaltar que tenemos líneas de actuación muy claras sobre las ayudas para reestructurar empresas que señalan muy claramente lo que está permitido y lo que no', afirmó ayer Monti. Las autoridades europeas para la competencia estudian ya el caso y mandarán su respuesta al Gobierno alemán en los próximos días. Mientras, entre las empresas competidoras de Mobilcom, que tuvieron que pagar igualmente unos 8.000 millones de euros por las licencias del UMTS en Alemania, aumenta la indignación por lo que consideran una 'ayuda discriminatoria'.

El presidente de la holandesa KPN, que posee una licencia a través de E-Plus, confirmó ayer que un gabinete jurídico está estudiando las opciones para denunciar el caso ante Bruselas. También O2 está decidida a emprender acciones legales. T-Online, propiedad de Deutsche Telekom, fue la única que celebró la salvación de Mobilcom.

La decisión de Schröder fue criticada no sólo por la oposición conservadora, que ve en las ayudas una 'actuación electoralista del canciller', sino también por otros foros de expertos, como el Instituto Accionarial (DAI), que señaló que actuaciones como la de Mobilcom 'no son buena señal para los mercados de valores'.

Francia acusa a Berlín del fracaso

El Gobierno francés sigue lanzando mensajes tranquilizadores a los accionistas y empleados de France Télécom, a la espera de que se defina el plan de salvamento y se designe a la nueva cúpula directiva. Ayer le tocó el turno a la ministra de Industria, Nicole Fontaine, quien no dudó en equilibrar la balanza de acusaciones y culpar al Gobierno alemán de la crisis financiera que ha llevado a France Télécom a retirar su apoyo a Mobilcom. Según la ministra, el alto coste de las licencias de UMTS subastadas en Alemania 'ha contribuido en gran parte a la catastrófica situación de France Télécom'. Sin embargo, Fontaine espera que Mobilcom no afecte a las relaciones entre ambos países. La ministra de Industria reconoció que la situación del ex monopolio francés de telecomunicaciones no es fácil de arreglar. 'No hay soluciones perfectas, ni tampoco milagrosas'. Con todo, cualquier decisión para el futuro de la operadora se tomará teniendo en cuenta los intereses de los empleados, inversores, accionistas y otros socios de la compañía. Fontaine intentó asimismo suavizar los ataques contra el ya ex presidente de France Télécom, Michel Bon, a quien considera 'responsable, pero no culpable' de la crisis. Todas las decisiones, añadió, fueron conocidas y respaldadas por el Gobierno.