Informe

La inversión extranjera directa mundial se contrajo un 51% en 2001

La caída fue más espectacular en cuanto que los dos años anteriores el aumento fue del 56% y del 37,1%, respectivamente. La reducción a menos de la mitad del año pasado dejó la inversión extranjera directa (IED) en 735.146 millones de dólares (774.000 millones de euros). 'Es principalmente el resultado de la debilidad de la economía mundial, notable en las tres principales economía, que cayeron en recesión, y el consecuente descenso del valor de las adquisiciones y fusiones transfronterizas', recoge el Informe de la inversión mundial, publicado ayer por la Unctad (Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo).

El valor de las adquisiciones y fusiones transnacionales completadas se redujo a la mitad en 2001, hasta 594.000 millones de dólares, repartidas en 6.000 operaciones, frente a las 7.800 ocurridas en 2000. Las perspectivas para este año no han mejorado y el valor de las compras y fusiones de empresas han caído un 40% de enero a julio. En ello ha influido, además de la fuerte desaceleración económica protagonizada por Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, la brusca contracción de las Bolsas en los países industrializados.

El secretario general adjunto de la Unctad, el chileno Carlos Fortín, afirmó durante la presentación del informe que 'la caída de la IED continuará, particularmente en Francia, Alemania, Japón y EE UU', informa Efe.

Sin embargo, la Unctad afirma que a más largo plazo las proyecciones son 'prometedoras' porque 'varias encuestas de planes de inversión sugieren que las mayores corporaciones transnacionales continuarán probablemente su expansión internacional'. Dichas empresas han ganado peso en la economía global, con claro dominio de las más grandes. El informe destaca el rápido ascenso de tres compañías en 2000: Vodafone, Vivendi y Telefónica.

Según la Unctad, los planes de inversión se orientan a algunos de los países más desarrollados, como EE UU, Alemania, Francia y Reino Unido, además de otros en desarrollo, como China, México y los países de Europa del Este y Central.

A corto plazo, se espera que los países que requieran menos gastos, es decir, los menos adelantados, reciban más inversión.

En 2001 los países desarrollados concentraron el golpe. Su IED se vio reducida un 59%, frente al 14% de caída registrada por los países en desarrollo. Los países más adelantados pasaron de acaparar el 80% de la IED mundial en 2000 al 68,4% el año pasado.

EE UU continuó liderando la lista mundial. 'Pese a la desaceleración económica y los atentados del 11 de septiembre retiene su posición como el mayor receptor de IED, aunque redujo las entradas de inversión a la mitad, hasta los 124.000 millones de dólares'. También mantiene la primera posición como inversor mundial, aunque sus flujos hacia el exterior se contrajeron un 30%, hasta los 114.000 millones de dólares.

La UE también acusó una drástica caída de cerca del 60% tanto en la recepción como en la salida de inversiones. Reino Unido y Alemania protagonizaron los mayores descensos, mientras que Francia se convirtió en el primer inversor europeo en el extranjero, arrebatándole el puesto a Reino Unido.

Desplome en Argentina

En Latinoamérica en su conjunto el declive en la recepción de inversión fue menor, del 11%, hasta 85.000 millones de dólares, concentrándose el recorte en Argentina y Brasil. En este último, 'el programa de privatizaciones que atrajo importantes inversiones en los años anteriores casi se ha interrumpido', sostiene la Unctad. En cuanto a Argentina, la recepción de inversiones pasó de 24.134 millones de dólares en 1999 a 3.181 en 2001. En la primera mitad del año 'aunque pocas empresas han decidido retirarse, la mayoría se ha mostrado poco dispuesta a hacer más inversiones en el país'. México casi duplicó su recepción, hasta 25.000 millones de dólares, relevando a Brasil como el primer receptor de Latinoamérica.

El mejor comportamiento correspondió a Europa del Este y Central, donde 14 de los 19 países aumentaron su recepción de inversión, de la que dos terceras partes se concentraron en Polonia, República Checa, Rusia, Hungría y Eslovaquia. África recibió 17.000 millones de dólares, frente a los 9.000 millones de 2000, aunque su contribución al total es marginal.