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Bahía de Bizkaia Gas baraja ampliar de nuevo la planta de regasificación

El proyecto inicial de Bahía de Bizkaia Gas (BBG) se ha quedado corto. Los 3 bcm previstos en un principio para la planta regasificadora situada en el puerto de Bilbao, ampliables posteriormente a 6 bcm, no son suficientes para atender las necesidades de sus socios y para acatar las recomendaciones de los reguladores, que son partidarios de la apertura de las infraestructuras a terceros.

Este panorama se ha agravado recientemente con la petición de Cantábrico de acceder a la planta para regasificar 1 bcm anual con destino a su planta de generación de ciclo combinado en Castejón (Navarra). A esta demanda se suman los dictámenes de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) en primer lugar, y posteriormente del Ministerio de Economía, que obligan a Bahía de Bizkaia Gas a dar acceso a Cepsa a partir de 2006 a la instalación regasificadora a pesar del criterio contrario mantenido por su presidente, Javier Aramburu.

También Shell solicitó a Bahía de Bizkaia Gas regasificar 1 bcm anual para dar servicio a la planta de ciclo combinado que va a construir la irlandesa ESB en Amorebieta (Vizcaya). Shell de momento y ante las trabas de BBG ha optado por Barcelona para hacer llegar la materia prima a ESB.

Las demandas han disparado la alarma entre los socios de BBG. Así han manifestado la necesidad de evitar conflictos con la Administración por el acceso de terceros a la infraestructura gasística, en una actividad que aunque es de libre implantación está en alguna medida regulada al tener asegurados los ingresos por los peajes. Y donde, por tanto, queda escaso margen para discutir las directrices de los reguladores, según se ha puesto de manifiesto tras las resoluciones de la CNE y de Economía por las diferencias mantenidos por BBG y Cepsa.

Criterios de rentabilidad

A favor de la ampliación, argumenta uno de los accionistas, juega el hecho de que todos los contratos de regasificación para terceros son, por lo menos, para 20 años. Este periodo les otorga una garantía económica, de rentabilidad de la inversión, a la vez que le asegura beneficios.

La decisión de la ampliación de la planta de regasificación se puede producir antes de que finalice este año. La postura que se adopte para dar o no servicio a Cantábrico, con el riesgo del recurso a los reguladores, jugará un papel fundamental.

Las decisiones de la CNE y de Economía son un precedente importante, que puede desmotivar las inversiones en ciertas infraestructuras al no tener asegurado los socios después su total control. Enagás quedaría como la única promotora de todos los proyectos importantes de la red.