Finanzas

Los mayores bancos del mundo respaldan la economía brasileña

Citigroup, JP Morgan, Deutsche Bank y otros 13 de los principales bancos del mundo entre los que se encuentra el Santander Central Hispano y el BBVA mostraron ayer su 'compromiso a largo plazo' con Brasil, según anunció el presidente del Banco Central de Brasil, Armínio Fraga, al término de una reunión celebrada en Nueva York para tratar de restaurar la confianza en la segunda economía de Latinoamérica.

En medio de la incertidumbre política ligada al resultado de las elecciones de octubre, este respaldo permite despejar los miedos de que Brasil pueda caer en una moratoria de su deuda, que asciende a 250.000 millones de dólares.

El apoyo público de los bancos, bajo la mirada atenta de la Reserva Federal, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, cuyos representantes estuvieron presentes en el encuentro, facilitará una tregua de los mercados financieros.

En principio, las autoridades brasileñas, que insistieron en la solidez de las bases económicas del país, han logrado que los bancos mantengan 'el nivel general de negocio y las líneas de crédito al comercio exterior', una condición imprescindible para no paralizar las exportaciones y permitir la recuperación de la economía.

Hasta el momento, el grupo español Santander Central Hispano, que opera en Brasil a través de Banespa y Santander Brasil, había sido el único en dar un apoyo inequívoco a esta economía, un respaldo que el resto de las entidades había evitado hasta la fecha.

De hecho, el propio Emilio Botín se reunión la pasada semana con el presidente del banco central, Armínio Fraga, a quien trasladó personalmente su apuesta por Brasil. 'Independientemente del proceso electoral, el compromiso con Brasil es firme y definitivo', le aseguró. El consejero director general del grupo, Francisco Luzón, ya descartó la semana pasada que la filial brasileña vaya a retirar las líneas de financiación de comercio exterior en el país, que ascienden a 600 millones de dólares. Mientras los bancos norteamericanos se afanaban en mandar mensajes de retirada de sus créditos de las empresas públicas y privadas del país. La cuarta entidad estadounidense, el banco Wachovia, dejó en julio de renovar sus créditos y anunció que reducirá a la mitad los 741 millones que tiene aún entregados. Bank of America, que mantiene un riesgo en Brasil de 1.800 millones de dólares, ha dejado de conceder nuevos créditos y Citigroup ha efectuado un recorte cifrado en 2.100 millones de dólares, decisiones que empujaron la fuerte depreciación del real brasileño en julio.

En la última crisis vivida por Brasil, en 1999, el respaldo mostrado entonces por la banca tuvo un impacto muy positivo en los mercados y en la recuperación. Brasil es el principal destino de inversiones estadounidenses y europeas en América Latina y prácticamente todas las grandes corporaciones mundiales tienen presencia allí.