Precios

La inflación interanual sigue en el 3,4% en julio pese al efecto de las rebajas

El esperado efecto de las rebajas de verano, incluido en la nueva metodología para calcular el índice de precios al consumo (IPC), no ha sido suficiente para hacer descender la tasa interanual de la inflación que se mantuvo en julio en el 3,4%, según hizo ayer público el Instituto Nacional de Estadística (INE).

No obstante, el mes pasado el índice de precios se redujo un 0,7% respecto a junio, como consecuencia de la caída intermensual de los precios de los bienes industriales no energéticos (que se redujeron un 2,6%), la importante reducción del IPC del vestido y el calzado, del 8,8%, y del menaje (-0,7%), por las rebajas, y el moderado crecimiento de los productos energéticos, cuyos precios subieron un 0,3%.

Por contra esto se vio compensado negativamente por el alza de los precios en los sectores más inflacionistas, que, como viene siendo habitual, y de forma más acuciante en esta época del año, son los hoteles y restaurantes, y el sector del ocio y cultura con incrementos de la inflación del 0,7%.

En términos interanuales, los sectores más inflacionistas fueron los sectores de bebidas alcohólicas y tabaco, donde los precios crecieron un 7,2% en el último año, los hoteles, cafés y restaurantes con incrementos de precios del 5,8%; mientras que en lo que va de año destacan las subida de precios de los productos energéticos, sobre todo los de los carburantes y combustibles, que crecieron un 8,2%.

Todos estos datos situaron la inflación acumulada en lo que va de año en el 1,8%, dos décimas por debajo del objetivo de IPC para todo el ejercicio, fijado en el 2%.

Dicho esto, el mejor dato de los facilitados ayer fue el descenso de la inflación subyacente (que no incluye los precios de los productos energéticos ni de los alimentos frescos) que cayó un 1% en julio, dejando la tasa interanual en el 3,8%, tres décimas menos que en junio.

La subyacente, aún elevada

Sin embargo, pese a la bondad de este dato, destacado desde las filas del Gobierno, hay que señalar que la inflación subyacente sigue aún anclada en unos niveles excesivamente altos y que el 3,8% de tasa interanual es el dato, salvo el de los meses de junio y mayo, más alto registrado por este indicador desde abril de 1996.

Los analistas mantienen su preocupación por el elevado dato de la tasa subyacente -cuatro décimas por encima del índice general- debido a que ésta mide la evolución estructural de los precios a medio plazo y que, por tanto, será difícil rebajar las alzas puntuales que han calado en el tejido productivo.

Además, algunos analistas temen que este leve retroceso de la subyacente sea temporal por el efecto de las rebajas, por lo que nada garantiza que vuelva a incrementarse en los próximos meses.

Otras críticas llegan por la pérdida de competitividad española que supone el aumento del diferencial del inflación con la Unión Europea. Según los datos del INE, el IPC armonizado español de julio se eleva una décima, hasta el 3,5% interanual, tras aumentar un 0,7% en julio.

Los precios en el mes de julio bajaron en todas las comunidades autónomas, salvo en Baleares, donde se mantuvieron estables, y los mayores descensos se registraron en Murcia (-1%) y La Rioja (-1%), además de Ceuta y Melilla.

Por lo que se refiere al índice de inflación de los últimos 12 meses, las comunidades más inflacionistas fueron Baleares (3,7%), seguida de Aragón, Asturias, Cataluña, Galicia, Navarra y País Vasco, además de Ceuta y Melilla, con un 3,6% en todas ellas.

Las menores tasas de inflación interanual corresponden a Canarias, con un 2,4%, seguida de Extremadura y Andalucía, ambas con un 3,1%.

La carne y el transporte suben en verano

El precio de la carne siguió aumentando en julio, tras las subidas del mes anterior, hasta registrar un crecimiento del 5,1% en el caso de la carne de ovino y del 1,4% en las carnes de cerdo y de ave. Junto a la carne, los transportes públicos fue donde más se incrementaron los precios en el segundo mes del verano, con un alza en julio del 1,2%. En el turismo y la hostelería donde las alzas también fueron del 1,2%. Como no podía ser de otra forma, las rúbricas reflejan las fuertes caídas de precios del calzado y del vestido, por las rebajas estivales, sobre todo en las prendas de niño y bebe (-13,1%), la ropa de mujer (-9,3%) y el calzado femenino (-8,5%).