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Eléctricas europeas sondean al SCH para la compra de su participación en Fenosa

Varias eléctricas europeas, entre ellas Electricidade de Portugal (EDP), la italiana Enel, la belga Tractebel y la alemana RWE, se han acercado, directamente o a través de bancos de negocios, al SCH para saber si está dispuesto a la venta de su participación en Fenosa, que se acerca al 17% del capital.

Según medios consultados, los contactos con la entidad financiera no han superado una fase previa. El banco además no ha mostrado, por el momento, síntomas inequívocos de estar en una posición claramente vendedora, ya sea por diferencias en el precio (la prima que se pagaría respecto a la cotización en Bolsa) o, tal vez, porque prefiera que esa posible operación se materialice cuando Fenosa cotice al alza o en un trimestre en el que precise de plusvalías para mejorar sus resultados. En medios consultados no se descarta que el banco opte por mantener una parte de su actual participación en la tercera eléctrica española.

La posición de la entidad financiera se resume en la frase de su consejero delegado, Alfredo Sáenz, en la última junta. 'Estamos donde queremos estar y seguiremos estando mientras que con ello estemos optimizando el uso de nuestro capital'.

Respecto a los candidatos que han contactado con el banco, aunque ese acercamiento no haya alcanzado la fase de negociación, todos tienen en común que lo han intentado o ya están presentes en el negocio eléctrico en España. La alemana RWE lanzó una oferta pública de adquisición de acciones sobre Cantábrico dentro del proceso abierto hace más de un año por el control de la empresa asturiana. No obstante, RWE se retiró de la puja, tanto por problemas de diseño de su oferta, como por la competencia. Su compatriota Energie Baden Württemberg, junto a EDP y Cajastur, acabaron como ganadoras. Mientras, RWE se ha reforzado en Europa con operaciones como la toma de la británica Innogy que supuso una inversión por 8.500 millones de euros. No obstante, la compañía (la tercera eléctrica europea) sigue contando con capacidad para mantener el pulso con la también alemana Eon, Enel y æpermil;lectricité de France (EDF) por el liderazgo del sector eléctrico europeo, tema que incluye la toma de posiciones en el mercado ibérico.

En meses pasados también se produjeron movimientos por parte de la alemana Eon para conocer las intenciones del SCH. La citada compañía centroeuropea ya tiene el 4,9% de la empresa española.

Por su parte, Electrabel, filial eléctrica de Tractebel que a su vez está controlada por el grupo francés Suez-Lyonnaise des Eaux, ha abordado varias operaciones, hasta ahora fallidas, con el objetivo de entrar en la actividad eléctrica en España. Adquirió una participación en Cantábrico e intentó pactar la toma del control de la empresa asturiana junto a la estadounidense TXU, pero finalmente tuvieron que vender. Además optó a la compra de Viesgo, puesta a la venta por Endesa, así como a los activos de Enron en España, que fueron finalmente concedidos a Iberdrola. Esta adjudicación fue impugnada por la belga.

Y, según los mismos medios, los otros dos posibles candidatos están ya ubicados en España. Por un lado, se trata de EDP, la empresa que junto a Cajastur y EnBW controla Cantábrico. Aunque en diversas ocasiones los directivos de EDP han señalado que su política de expansión en España se desarrollaría a través de Cantábrico, también se ha detectado otro tipo de movimientos. Y un posible interés por entrar en Fenosa estaría relacionado, se añade, con una estrategia más ambiciosa que tendría como meta no quedar relegado del tercer puesto e incluso superar esa posición en el ranking eléctrico del mercado único que se quiere construir en la península Ibérica.

Integración con EDP

Esa operación tendría un carácter diferente, ya que iría más por el camino de la integración que por el de la absorción. El diseño final, en caso que se avanzase por esa senda, estaría condicionado con la posición del Ministerio español de Economía. EDP, por otro lado, podría enfrentarse en fechas no lejanas a un cambio en la dirección, a consecuencia de la entrada de un nuevo Gobierno en su país. Iberdrola, que mantiene una participación cercana al 5% en EDP, no ha renunciado a una alianza que desde la empresa portuguesa se ve con precaución. En una situación similar, aunque la operación será diferente, se encuentra Enel, que ya ha adquirido Viesgo. Pero la empresa italiana es uno de los líderes europeos que quiere crecer fuera, lo que debe ceder en su mercado doméstico.

Los posibles candidatos a entrar en Fenosa analizan con interés una circunstancia que ya se dio en Cantábrico: la existencia de otros accionistas, en este caso, básicamente el Banco Pastor y Caixa Galicia, con capacidad de contraataque si consideran que la oferta no es adecuada para la compañía.

El plan inversor se mantiene, pero se agudiza la prudencia

Los últimos mensajes lanzados por el equipo directivo de Fenosa apuntan hacia la prudencia. Su vicepresidente y consejero delegado, Honorato López Isla, ha señalado recientemente que la situación del sector eléctrico español no aconseja la realización de grandes inversiones. Sin embargo, subrayó que esa política 'muy prudente' no compromete el cumplimiento del plan de inversiones. En esta línea, en una reunión con analistas directivos de la eléctrica dejaron entrever la posibilidad de venta de algunos de sus activos. La compañía, que valora el conjunto de sus participaciones en otras empresas por encima de los 2.700 millones de euros, considera que esa cartera puede ser flexible. Entre ellas están su paquete en la petrolera Cepsa, incluso su 16,4% en la operadora de telecomunicaciones Auna, aunque su objetivo básico en la actualidad es la consolidación del proyecto. Uno de los aspectos más negativos de Fenosa, según los analistas, es su elevada deuda financiera, que superó los 6.670 millones al finalizar el pasado ejercicio, aspecto que podría mejorarse básicamente por la afloración de plusvalías. Y es que la compañía tiene además contraídos significativos compromisos de inversión en el área del gas, que es, por otro lado, uno de sus principales atractivos. Fenosa prevé controlar cerca del 16% del mercado del gas en España en el año 2006, con unas ventas que se elevarían a los seis bcm (miles de millones de metros cúbicos), incluido el consumo de sus centrales de ciclo combinado. La empresa que preside Antonio Basagoiti tiene suscritos dos significativos acuerdos internacionales de suministro de gas: uno en Egipto, que incluye la construcción de una planta de licuefacción, en la que podría entrar una multinacional europea, y otro con el sultanato de Omán. Este acuerdo supone, además, la entrada de ese país en las infraestructuras gasísticas de Fenosa.