Crisis con Marruecos

Pujol acusa a Aznar de impedir al Rey que mediara en la crisis con Marruecos

El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, acusó ayer a José María Aznar de impedir que el rey Juan Carlos haya mediado en el conflicto que enfrenta a España y Marruecos tras la ocupación del islote Perejil. Pujol, en declaraciones a la Cadena Ser, afirmó que conoce bien lo que piensa Don Juan Carlos sobre las relaciones con Marruecos y su disposición 'a hacer un gesto si lo puede hacer desde la debida dignidad'.

El hecho de que el Rey no haya mediado en la crisis con Marruecos 'es francamente negativo y, sobre todo, es muy sintomático de que algo no funciona de una forma seria', dijo Pujol. 'Yo me imagino', añadió, 'que, conociendo al Rey, no ha sido por su culpa'.

Preguntado por la circunstancia de que ningún miembro de la familia real acudiera a la boda del Rey Mohamed VI, Pujol apuntó que 'por supuesto, tampoco es responsabilidad de la Casa Real española'. 'El hecho en sí, cuando se conocen las relaciones entre la Casa Real española y la marroquí, indica que el deterioro es muy grande, pero no toda la responsabilidad es de Marruecos', añadió.

El vicepresidente primero, Mariano Rajoy, exigió ayer al Gobierno marroquí garantías oficiales de que no volverá a ocupar el islote Perejil cuando el Ejército español decida abandonar este territorio. El objetivo prioritario del Gobierno, insistió, es regresar al statu quo anterior al 11 de julio. Rajoy añadió que para esta tarea no se precisan intermediarios, 'dada nuestra firme voluntad de llegar a un entendimiento a la mayor celeridad'. El ministro marroquí de Exteriores, Mohamed Benaissa, exigió la retirada urgente del islote por parte de España y excluyó la posibilidad de un enfrentamiento armado.

El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, habló ayer de la crisis con el rey Mohamed VI y con la ministra de Exteriores española, Ana Palacio, con el fin de acelerar la búsqueda de una solución al conflicto. En medios diplomáticos se veía ayer muy próximo el abandono del islote por parte de los 75 legionarios que permanecen allí desde el miércoles.