Electrónica

Philips pierde 1.355 millones lastrada por su participación en Vivendi

La multinacional holandesa de electrónica Philips ha registrado unas pérdidas netas de 1.355 millones de euros (1.360 millones de dólares) durante el segundo trimestre (abril-junio) del ejercicio de este año, un 76% más que en el mismo periodo del ejercicio precedente, según los datos anunciados ayer por la compañía.

Según señala el informe correspondiente a los últimos tres meses, las pérdidas han sido provocadas básicamente por el descenso del valor de la participación de Philips en el grupo francés Vivendi Universal. El origen de este paquete accionarial, que asciende al 3,5% del capital, se remonta al año 2000, cuando Vivendi adquirió la compañía canadiense Seagram, en la que la holandesa controlaba el 11% de los títulos.

En conjunto, las cargas extraordinarias de Philips en el segundo trimestre de este año se elevaron a 1.561 millones de euros, la mayor parte debida a su citada presencia en Vivendi. La compañía obtuvo beneficios en el área de la electrónica de consumo y redujo las pérdidas en semiconductores de 255 millones a 45 millones.

Los resultados son más positivos de los que esperaban los analistas, ya que, excluyendo actividades relacionadas con Vivendi, se ha contabilizado un beneficio neto de 171 millones. Esa cifra supone, asimismo, una mejora si se compara con las pérdidas de 770 millones registradas en el mismo periodo del año pasado.

Más ventas

Por su parte, la facturación ascendió a 7.986 millones de euros, un 4% más de la lograda entre abril y junio de 2001 y un 5% por encima de la obtenida en los tres primeros meses de este año. La facturación creció más en Estados Unidos y en el área asiática del Pacífico, especialmente en China, donde las ventas aumentaron un 30%. Por el contrario, la evolución fue peor en América Latina y Europa Occidental.

Este incremento en las ventas es debido, según Philips, a las nuevas adquisiciones llevadas a cabo por Medical Systems, Marconi y Agilent. Consumer Electronics también experimentó un fuerte crecimiento de ventas, sobre todo de televisores y de aparatos DVD. En esta línea, el presidente de Philips, Gerard Kleisterlee, expresó su satisfacción por la recuperación del mercado y principalmente en la división de sistemas médicos

En lo que respecta al cash-flow operativo, la empresa registró un balance positivo, ascendiendo a 496 millones de euros, lo que supera en 746 millones las cifras de 2001 para el mismo periodo. El beneficio neto del primer semestre, sin incluir elementos extraordinarios, fue de 161 millones de euros, frente a la pérdida de 257 millones de euros del mismo periodo del año pasado. La facturación se situó en 15.584 millones de euros, un 2% menos que en el ejercicio anterior.

En relación al segundo semestre de este año, la multinacional holandesa prevé una mejora de sus resultados en prácticamente todas las áreas de actividad. El equipo directivo de Philips espera que en la última parte del año se registre un aumento de las ventas por la recuperación de los mercados de la electrónica de consumo, así como de los márgenes, aspectos que deberán reflejarse en los beneficios.

Y con ese objetivo de reducción de los costes y recuperación de los márgenes, la empresa enmarcó la reducción de plantilla que ha llevado a cabo. El grupo holandés redujo su número de empleados: 186.000 en marzo de este año, frente a los 231.161 del año 2000.

Crisis aliviada

Pese a las pérdidas del último trimestre, las perspectivas de Philips son más halagüeñas y más si se compara con su situación en el pasado año. En el ejercicio desde 2001, Philips registró las mayores pérdidas de su historia, con unos resultados negativos consolidados por 2.604 millones de euros, frente a unos beneficios de 9.600 millones de sólo un año antes.

El presidente argumentó que los malos resultados se debían al coste de los planes de reestructuración y pronosticó la entrada en beneficios en el año 2002.