Coyuntura

China crece un 8% en el segundo trimestre gracias a las exportaciones

La economía china creció un 8% en el segundo trimestre del año, gracias a las exportaciones y la inversión pública, según informó ayer el gabinete estatal de estadística.

El balance de los seis primeros meses del año es de una expansión del 7,8%. El gasto del Gobierno en carreteras, aeropuertos y otras infraestructuras creció en la primera mitad del año un 24,4%. En el mismo periodo, las exportaciones crecieron un 14,2%, ayudadas por los rebajas de impuestos y la debilidad del dólar, a cuya cotización está ligado el yuan.

El gasto público ha sido el mayor en ocho años y los economistas lo vinculan a la marcha del primer ministro, Jiang Zemin. Los economistas prevén que el gasto público se aminore en los próximos meses, por lo que el crecimiento deberá apoyarse más en las exportaciones.

El negocio exterior se ha visto facilitado por la decisión del Gobierno de vincular el yuan al dólar. La debilidad de la divisa estadounidense frente al yen y al won coreano ha hecho que las exportaciones chinas sean más competitivas que las de sus vecinos.

El alza de las exportaciones ha permitido compensar la caída de la demanda doméstica, que ha provocado que los precios al consumo caigan por tercer mes consecutivo.

'La economía se mantendrá en un estable y rápido crecimiento', declaró en rueda de prensa el director del Departamento Nacional de Estadísticas, Qiu Xiaohua. El Gobierno chino estima que la tasa de crecimiento del 7% es la mínima necesaria para combatir el paro.

Precisamente el aumento del desempleo está teniendo una repercusión en la demanda local y en los precios, que han caído un 0,8% en los seis primeros meses del año. La desaceleración se ha acentuado en los últimos meses, ya que la deflación fue del 0,6% en el primer trimestre. Sin embargo, el Gobierno ha interpretado positivamente las cifras aduciendo que la caída de precios llegó al tope del 1,1% en mayo y que ahora está cambiando la tendencia.

China afronta una gran reestructuración como consecuencia de su reciente entrada en la Organización Mundial de Comercio (OMC). Las empresas públicas han entrado en una dinámica de recortes masivos de personal con el objetivo de ser más competitivas cuando lleguen las compañías extranjeras. El Gobierno ha reconocido que 25,5 millones de trabajadores públicos han perdido su empleo entre 1998 y 2001.

Pero la Administración china asegura que la fuerte expansión ha permitido absorber gran parte del paro. Xiaohua aseguró que la tasa de paro 'está muy por debajo del 4%'. Unos siete millones de parados estaban inscritos en junio en el censo del Gobierno, según informó el director del Departamento de Estadística. Los analistas advierten que hay muchos millones de desempleados fuera de las estadísticas oficiales, concentrados mayoritariamente en Pekín.

La visión optimista del Ejecutivo chino se apoya en las cifras de las ventas minoristas, que crecieron un 8,6% en el primer semestre. No obstante, la diferencia entre las ciudades y el campo se acrecienta, ya que el incremento de las ventas fue del 9,7% para los comerciantes urbanos y del 6,7% para el negocio del sector rural.