Coyuntura

Las aseguradoras europeas sufren un duro golpe en Bolsa por las fuertes provisiones

Los mercados se cebaron ayer con el sector asegurador europeo, que ayer perdió el 6,5%. La inmensa mayoría de las principales entidades del continente sufrieron importantes pérdidas en su cotización. Entre ellas, destacan la de la suiza Zurich Financial, que cayó el 18,9%; la de Swiss Life, que perdió un 10,12%; Aviva (la antigua CGNU), que se dejó el 10,61%, o la británica Royal Sun & Alliance, con una caída de un 8,6% de capitalización. Esta entidad está en su mínimo desde 1988. Corporación Mapfre no se salvó del desplome generalizado y perdió otro 7,58%. Las que menos cayeron fueron la alemana Allianz (-2,15%); la italiana Generali (-4,5%) y la francesa Axa, con una merma del 6,48%. Ayer fue el cuarto día consecutivo de pérdidas generalizadas entre las principales aseguradoras europeas. En lo que va de semana, el sector se ha depreciado un 11,2%, a lo que han contribuido la caída del 24,04% que ha experimentado Zurich Financial, la más dañada a mucha distancia, que ha caído a sus niveles más bajos envuelta en una crisis que la ha llevado a su nivel más bajo en los últimos siete años, y a la marcha de su consejero delegado.

No ha sido éste un buen año para las entidades en Europa, pese a que las perspectivas no eran excesivamente malas. El sector europeo ha caído un 34,4% desde enero. Los males que aquejan al sector son variados, según los expertos, y responden tanto a errores propios como a las malas condiciones del mercado. La subida de la Bolsa hasta 2000 hizo que las principales aseguradoras del continente engordaran sus carteras con participaciones y títulos de renta variable.

Pero la posterior caída de la Bolsa provocó, en primer lugar, que también cayeran las plusvalías latentes en las carteras, lo que ha hecho que se deterioraran los ratios de solvencia de las entidades. Además, la persistencia del mal momento de los mercados de renta variable está provocando que las entidades se vean obligadas a vender los títulos que tienen en cartera (Zurich Financial vendió en el último año activos por 5.100 millones) o realizar fuertes dotaciones para equilibrar la pérdida de activos, que es lo que ha hecho últimamente.

El último en realizar dotaciones de este tipo fue el gigante reasegurador Munich Re, que se vio obligado a inyectar 2.040 millones de euros en su división estadounidense. Ni siquiera las grandes aseguradoras británicas se han librado de la caída y de las provisiones, y eso que el regulador suavizó recientemente los requerimientos de capital a aseguradoras.

Por otra parte, con el agravamiento de la caída de las Bolsas a partir de junio, los diferenciales de las aseguradoras comenzaron a descontar el nuevo panorama. Esto provocó que estos spread de la deuda emitida por las entidades se ensanchara desde un 15 a un 35 puntos básicos de media durante el mes.

Además, a esto se le unen las quiebras empresariales y los escándalos contables con los consiguientes impagos e indemnizaciones. Y detrás de todo, los atentados sobre las Torres Gemelas, hecho que aceleró el paso a un mercado más duro.

No obstante, no todo son malas noticias para el sector. El endurecimiento del mercado ha provocado un encarecimiento de las primas, y los expertos esperan que estas condiciones favorables duren al menos dos años. El aumento de las pérdidas ha puesto de manifiesto la necesidad de una mayor capitalización y una mayor flexibilidad financiera. La salida, según los analistas, será más concentración en el sector.