Escándalo

El Congreso y la Casa Blanca decididos a investigar WorldCom

"Este caso se asemeja de manera inquietante al de Enron", dijo el legislador republicano Billy Tauzin, presidente del Comité de Comercio y Energía de la Cámara de Representantes.

Agregó que "este no fue un simple error de contabilidad (porque) claramente fue una maquinación para engañar a los inversores y a los reguladores, y estoy dispuesto a llegar hasta el fondo" del asunto.

Desde Calgary (Canadá), el presidente George W. Bush dio luz verde a que el Gobierno investigue "a fondo" el escándalo, por las "indignantes" revelaciones.

"El Gobierno investigará a fondo y castigará a los responsables de engañar no sólo a los accionistas, sino también a los trabajadores", prometió Bush en breves declaraciones junto con el primer ministro británico, Tony Blair, antes del comienzo de la cumbre del G8 en Kananaskis (Canadá).

El mandatario, al igual que analistas económicos que siguen de cerca la situación, expresó su preocupación por el impacto que tendrá el escándalo en la confianza de los estadounidenses en las compañías y sus prácticas contables.

Otras compañías, como Global Crossing y Qwest Communications, ya están en el punto de mira del Gobierno.

El escándalo, que supera con creces el que generó la quiebra del gigante energético Enron en diciembre de 2001, también renovó hoy los llamamientos en el Congreso para que se realice una reforma empresarial, con leyes que castiguen las irregularidades de contabilidad.

El senador demócrata por Dakota del Norte, Byron Dorgan, acusó a los reguladores del sector empresarial de no haber hecho lo suficiente para prevenir nuevos escándalos financieros. "¨Dónde están estos reguladores y por qué no hicieron su trabajo?", se preguntó Dorgan.

A raíz de la quiebra de Enron, que dejó en la ruina a miles de empleados y accionistas, los legisladores buscan la aprobación de leyes que restrinjan aún más los reglamentos de contabilidad y que los ejecutivos se hagan responsables de la salud de sus empresas.

"Hasta que alguien no vaya a parar a la cárcel, no estoy seguro de que esta gente va a captar el mensaje", opinó hoy el senador republicano de Arizona, John McCain, durante una audiencia del subcomité de Asuntos del Consumidor del Senado.