Reunión

La cumbre del G-8 comienza con escasa atención a la economía

Los líderes de los siete países más industrializados del mundo (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, Japón y Canadá) más Rusia comienzan hoy en la localidad canadiense de Kananaskis una reunión en la que los temas políticos de actualidad eclipsarán a los económicos. A pesar de la agenda, la cumbre del G-8 se centrará con toda probabilidad en los temas que más preocupan al presidente estadounidense, George Bush: la guerra contra el terrorismo y la recién presentada propuesta para pacificar Oriente Próximo.

Así lo confirmaba ayer un funcionario canadiense: 'La agenda se fijó hace meses, pero la historia pasada nos muestra que siempre hay algo como Oriente Próximo que surgirá en el último momento y dominará la cumbre'.

El presidente español, José María Aznar, acude a la cita en calidad de presidente de turno de la UE. Su intención es presentar al G-8 los logros conseguidos con la guerra al terrorismo realizada entre los Quince.

Los temas políticos se impondrán a los económicos a pesar de los esfuerzos del primer ministro de Canadá, Jean Chretien, presidente de turno del G-7, por dar prioridad a un plan de ayuda a África. Cinco líderes africanos irán a la reunión, además del secretario general de la ONU, Kofi Annan, pero no se espera ningún compromiso más allá del anuncio de un aumento de ayuda por algunos países. Las disputas contra EE UU por su proteccionismo comercial también tendrán cabida en la cita, que termina mañana.