Consorcio

Ferrovial adquiere el 20% del aeropuerto de Sydney por 231 millones

El grupo Ferrovial adquirió hoy el 20% de la Corporación de Aeropuertos de Sydney, al ganar como miembro del consorcio Southern Cross un concurso público del Gobierno.

La Corporación de Aeropuertos de Sydney tiene la concesión para gestionar el aeródromo internacional de esa ciudad australiana hasta el 2097 y el negocio supone a la sociedad española un desembolso de 226 millones de dólares (231 millones de euros).

Juan Angoitia, gestor financiero de la compañía española, participó en la conferencia de prensa celebrada hoy en Sydney donde el ministro australiano de Industria y Finanzas, Nick Minchin, anunció la adjudicación del concurso público a Southern Cross por 3.209 millones de dólares (3.209 millones de euros). Angoitia explicó que "es una inversión muy importante para el grupo, por su rentabilidad, por la cuantía desembolsada y por la calidad del bien adquirido".

Angoitia indicó que aún estudian entre abrir una oficina en Australia o contratar a un representante en el país, pero, "sea como sea, la presencia en la gestión del aeropuerto será activa, se participará en los consejos de administración y en las reuniones periódicas que se celebren". Añadió que, "por el momento, no se han presentado otras posibilidades de inversión en Australia pero si son atractivas, Ferrovial ampliará su presencia en el país". El aeropuerto australiano se añade a la lista de once aeródromos en todo el mundo gestionados por Ferrovial, junto al de Bristol en el Reino Unido, los nueve del sureste de México y el Edificio Terminal del Aeropuerto de Antofagasta, en Chile.

La oferta de Southern Cross superó en 2.200 millones de dólares (2.268 millones de euros) las expectativas calculadas por los expertos financieros. Maqcuarie Band participa en el consorcio ganador con un 53%, seguido por Ferrovial con el citado 20% y después el grupo constructor alemán Hochtief con un 15%. El restante 12% se lo reparten Abbey National, Ontario Teachers Fund y MTAA.

El banco australiano Commonwealth Bank, que inicialmente iba a ser inversor, interviene en calidad de prestamista y financia la deuda junto a Barclays Capital, Royal Bank of Scotland y Société Generale, así como "FLIERS", una herramienta creada para ofrecer la posibilidad de participar en el proyecto a los inversores institucionales y privados.

El ministro Minchin indicó que esta es "la mayor venta de un aeropuerto realizada en el mundo" y, por supuesto, en la historia de un gobierno australiano. "La venta no cambiará las políticas de gestión de ruidos determinadas por el Gobierno, dado que éste mantiene el control regulador en su totalidad", aseguró Minchin a los residentes en Sydney. El límite de movimientos de aviones en el aeródromo en un máximo de 80 aparatos cada hora con la prohibición de despegar o aterrizar entre las 11 de la noche y las 6 de la mañana.

El Gobierno decidió anoche el ganador tras consultar al banco de inversiones Salomon Smith Barney, pero mantuvo la decisión en secreto hasta la conferencia de prensa de hoy. Southern Cross compitió con el consorcio Sydney Gateway, que incluye el Deutsche Bank, AMP y a la honkonguense Cheung Kong Infrastructure; y el sindicato Connect, liderado por el grupo holandés ABN Amro.

Los beneficios netos del aeropuerto de Sydney aumentaron en un 200%, con un total de 22 millones de dólares (22,4 millones de euros), en la segunda mitad del año pasado. La venta de los derechos de operación del aeropuerto de Sydney finaliza el proceso de privatización de los aeropuertos nacionales comenzada a finales de la década pasada.