Perspectivas

ACS afronta una nueva etapa con el reto de la fusión con Dragados

ACS se ha colocado como virtual líder destacado del sector de la construcción y los servicios tras su inesperada toma de control de Dragados. Esta operación centrará hoy la atención de los accionistas de la constructora que preside Florentino Pérez, en el transcurso de la junta general.

En los dos meses transcurridos desde la operación, ACS ha dado un vuelco a la política del grupo constructor que ahora preside Antonio García Ferrer. Florentino Pérez se ha desprendido de HBG, la empresa holandesa que acababa de adquirir Dragados, y ha renunciado a la batalla que mantiene su filial de autopistas, Aurea, con Acesa por hacerse con el control de Iberpistas al promover una sorprende fusión entre los dos gigantes del sector.

En el campo de las telecomunicaciones, la aventura de Dragados como accionista de Jazztel parece que toca a su fin. La constructora ha abandonado el consejo y ha decidido no ejecutar la opción de compra de nuevas acciones de la operadora.

Mientras tanto, el Servicio de Defensa de la Competencia estudia la operación de compra del paquete de Dragados. ACS espera que este organismo dé luz verde a la operación en un plazo de dos o tres meses, ya que a su juicio no existe concentración de mercado.

A partir de ahí, la pregunta es cuándo se va a producir la fusión, una iniciativa esperada tanto por los analistas como por expertos y competidores en el sector. Esa integración crearía una de las cinco primeras empresas europeas de la construcción y los servicios con unas ventas agregadas de 9.000 millones de euros y beneficios de 390 millones.

En el momento de la compra, ACS advirtió que a corto plazo no tenía intención de abordar ese proceso y que se tomaría su tiempo para analizarlo.

Desembolso

Para cerrar la compra de Dragados, ACS tuvo que desembolsar 900 millones de euros, cantidad que llevaba implícita el pago de una prima al Santander Central Hispano del 58,7% sobre la cotización. Para financiar este desembolso, ACS ha recurrido en buena medida a financiación ajena, en concreto a sendos préstamos de La Caixa y Caja Madrid.

No obstante, la empresa que preside Florentino Pérez asegura que el impacto de la adquisición será positivo en las cuentas de la empresa desde el primer año. No obstante, el grupo podría realizar alguna desinversión para facilitar el pago de la operación.