Nuevas energías

Iberdrola renuncia a crear el primer grupo mundial de energías renovables

En lugar de la prevista aportación de activos a EHN, los socios van a poner fin a sus divergencias con la segregación de filiales. El reparto de poder y la prevista salida a Bolsa de EHN han provocado esta ruptura.

El proyecto para crear el primer grupo mundial de energías renovables, liderado por Energía Hidroeléctrica de Navarra (EHN), ha desembocado en un vendaval. Iberdrola, por una parte, y Sodena, Cementos Portland y Caja Navarra, por otra, todos ellos accionistas en la compañía navarra, han pactado una segregación de filiales de EHN y el reparto de los activos, lo que supondrá dar por concluidos, después de siete meses, los desencuentros entre la eléctrica y los socios navarros por el control de la gestión del futuro grupo de energías renovables.

De esta forma, la aportación de activos a EHN no se producirá definitivamente, con lo que se frustrará la puesta en marcha del primer grupo mundial de energías renovables. El conjunto de empresas iba a tener un valor estimado de 3.305,5 millones de euros y estaba previsto que saliera a los mercados de valores en 2003.

Los accionistas de la compañía navarra, alineados en dos bloques, han empezado a hacer los deberes para valorar el grupo. Iberdrola ha contratado al banco de negocios Morgan Stanley y Sodena, Cementos Portland y Caja Navarra han acudido a Salomon Brothers para que tase un grupo que va a ser troceado.

Fuentes cercanas a la operación aseguran que los bocetos ya están realizados, aunque el proceso de negociación y segregación se demorará todavía varios meses. Iberdrola, según las primeras valoraciones, se quedaría con Energías Eólicas Europeas Holding, de la que es propietaria directa de un 50%, mientras que Energía Hidroeléctrica de Navarra lo es del 50% restante.

Objetivos

Esta empresa, con unos beneficios cercanos a los 20 millones de euros, es la titular de un buen número de parques eólicos repartidos por diferentes lugares de la geografía española y en casi todos tiene la mayoría accionarial. Además, es propietaria del 100% de Energías Eólicas Europeas, una empresa que opera en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, donde tiene instalados parques eólicos con una potencia de 471 megavatios.

Iberdrola también se haría con el control de otros parques en España. Además recibiría, igualmente, participaciones de las sociedades eólicas que operan en el exterior.

Por su parte, el bloque de los accionistas navarros se quedarían con la totalidad de las instalaciones eólicas ubicadas en la Comunidad Foral de Navarra, que suman más de 230 megavatios; otros parques eólicos en España, participaciones en el extranjero, y muy probablemente los activos energéticos relacionados con la biomasa, la energía fotovoltaica y las minicentrales.

Las divergencias existentes entre Iberdrola y los otros socios de EHN afectaron también a las relaciones de la empresa que preside Íñigo de Oriol con el Gobierno de Navarra. Y no sólo por el reparto de poder, el Ejecutivo navarro ha defendido la salida a Bolsa de EHN, operación que la eléctrica considera que no encontrará suficiente apoyo en el mercado de bursátil.

Las empresas redefinirán el nuevo negocio

El pacto alcanzado supondrá una redefinición de la estrategia en el negocio de las energías renovables tanto para Iberdrola como para EHN. La compañía navarra, todavía con la actual estructura accionarial, ha convocado una junta para el día 26 de este mes para solicitar a sus socios la salida a Bolsa. La entrada en los mercados de valores ya fue cuestionada por Iberdrola en marzo pasado, cuando se planteó una oferta pública de venta del 30%. Para entonces, el primer ejecutivo de la eléctrica, Ignacio Sánchez Galán, ya había intentado, sin conseguirlo, redefinir los términos de un acuerdo para crear el primer grupo del mundo de energías renovables, en el que se iban a invertir 2.500 millones de euros en los próximos cinco años, y donde tendría la mayoría del capital pero no controlaría la gestión. EHN mantiene su apuesta de crecer en el sector de las energías renovables a pesar de que muy probablemente Iberdrola pueda abandonar su capital. Por su parte, la eléctrica liderada por Sánchez Galán ha incluido en su plan estratégico 2002-2006 unas inversiones de 2.500 millones de euros en generación a partir de fuentes renovables de energía. Esta política industrial le proporcionará una capacidad de casi 4.000 megavatios, la mayoría instalados en parques eólicos.