20-J

Aznar insiste en que la huelga no tiene 'ninguna justificación'

José María Aznar intervino en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados a una pregunta formulada por el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, quien acusó al Ejecutivo de ejercer el absolutismo con la aprobación de la reforma del paro mediante Decreto-Ley y de obstaculizar el derecho a la huelga. Aznar insistió en que con los servicios mínimos se respeta el derecho legítimo de los ciudadanos de incorporarse o no a la huelga general convocada por los sindicatos contra la reforma del subsidio por desempleo.

En su intervención, el presidente del Gobierno afirmó que ¢los servicios mínimos no se establecen legalmente para impedir que vaya a trabajar el que quiera trabajar, sino para garantizar el derecho al trabajo del que lo quiere ejercer, y para garantizar la normalidad, que también es un derecho que debe ser respetado", afirmó Aznar, quien además instó a los sindicatos a respetar "escrupulosamente" los servicios mínimos. El presidente del Gobierno afirmó que el modelo socio-laboral diseñado por el Ejecutivo ha permitido reducir hasta el 11% el nivel de paro del 24% que se registraba en la época socialista.

Argumentó que la reforma del paro responde a al compromiso del Gobierno de avanzar en la lucha contra el desempleo en el actual entorno de crecimiento económico de España superior a la media comunitaria, y descartó la legitimidad de CC.OO. y UGT de convocar la huelga. "España ha crecido diez veces más que la media europea en el tercer trimestre, y se sigue creando empleo, por lo que no se encuentran justificaciones para una huelga general que se lleva preparando más de dos años", aseveró Aznar, al tiempo que advirtió de que el 20-J "perjudicará al Gobierno, pero también a España".

El jefe del Ejecutivo arremetió también contra la postura ante la huelga del secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, instándole a "dejar de jugar al escondite", por considerar que ha alentado a los trabajadores a incorporarse a la huelga, y le animó a presentar propuestas concretas para garantizar la creación y sostenibilidad del empleo. "Debe explicar sus propuestas, si es que merecen la pena", dijo Aznar, en reacción a las declaraciones de Zapatero, quien acusó al Gobierno de mermar de forma injustificada las prestaciones de los trabajadores, dado el superávit de la Seguridad Social, y de fomentar la precariedad e inseguridad laboral con la norma aprobada el pasado 24 de mayo.

Zapatero, por su parte,en su intervención en el hemiciclo, a Aznar de defender un modelo social "insolidario e inseguro" a través del autoritarismo, y advirtió de que que advirtió de que "lo que ha decidido cambiar por ley utilizando su mayoría será también cambiado por ley con una nueva mayoría". En la misma línea se pronunció el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, para quien el presidente del Gobierno "debe bajar de su pedestal y despertar, porque la huelga no es un contubernio franco-masónico".

Fomento aceptaría unos servicios mínimos iguales a los de 1994

El ministro de Fomento, Francisco Alvarez-Cascos, aseguró hoy que "acepta de antemano" las propuestas de servicios mínimos planteadas por los sindicatos para la huelga general del próximo día 20, "si las centrales sindicales se ratifican en que coinciden con los de 1994". Alvarez-Cascos respondió así a los responsables de las Federaciones de Transporte de CC.OO. y UGT quienes ayer afirmaron que, en contra de lo denunciado por el ministro, su propuesta de mínimos es idéntica a la negociada entre sindicatos y Administración en 1994.

El titular de Fomento también se refirió a la petición que las centrales le formularon de abrir una negociación con los sindicatos que aborde de forma conjunta e integral los mínimos de todos los servicios de transporte. En este sentido, el ministro, si bien consideró "razonable" negociar una propuesta global de servicios esenciales de transporte, aseguró que "respetará la tradición consolidada por la jurisprudencia y los precedentes de las huelgas de 1998 y 1994" y, por lo tanto, proseguirá con la negociación que actualmente está canalizada en cada sector y empresa de transporte.

No obstante, Alvarez-Cascos no descartó reunirse con los representantes sindicales en el momento en que "el procedimiento llegue a escala del ministro, al final de la negociación en cada sector y en cada empresa".