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Los ministros de Economía de la UE celebran la apreciación del euro

Las declaraciones se quedaron a un paso de apostar por un euro fuerte frente al dólar, pero todos reconocieron que la revalorización de la divisa europea relaja las tensiones inflacionistas y aleja el fantasma de un incremento de los tipos de interés por parte del BCE.

El presidente semestral del Consejo de Ministros de Economía, Rodrigo Rato, resaltaba que 'un euro estable está en el interés de la economía europea'. Su colega alemán, Hans Eichel, secundó esta opinión diciendo que 'cuando se observa lo que implica [la cotización al alza del euro] en términos de inflación para la zona euro y para su mayor economía, Alemania, se constata que el BCE tiene menos motivos de preocupación en cuanto a la estabilidad de precios y sus posibles consecuencias para la política monetaria'.

El presidente del BCE, Wim Duisenberg, ha alertado repetidamente sobre un posible rebrote inflacionista y el peligro de que la negociación salarial asuma una perspectiva de escalada de precios. 'No estamos dispuestos a sacrificar lo que hemos conseguido', advirtió el holandés en su última comparecencia ante el Parlamento Europeo.

El Consejo de Ministros expresaba ayer por su parte su confianza en que el fortalecimiento del euro y el consiguiente abaratamiento de las importaciones de materias primas (petróleo, más que nada) compensará cualquier tensión inflacionista.

El ministro alemán incluso restaba importancia a cualquier posible repercusión de las exportaciones de la zona euro, un capítulo al que la economía alemana resulta especialmente sensible. 'Muchas empresas han fijado su tipo de cambio, así que no veo problemas a corto plazo para las exportaciones', diagnostica Eichel.

Los ministros prefirieron no aventurar posibles previsiones sobre el techo deseable en la cotización del euro, que se ha revalorizado frente al dólar un 9,7% desde febrero. 'Siempre hemos dicho, cuando el euros se encontraba por debajo de 90 centavos, que los fundamentos económicos de la zona permitían una cotización más alta', indicaba Eichel. 'Y eso sigue siendo válido'.

Sobre el devenir de esos fundamentos, sin embargo, persisten aún sombras que ninguno de los presentes parecía dispuesto a despejar. La recuperación económica, según los ministros, continúa su curso, aunque más débil de lo previsto inicialmente. No obstante, el comisario de Economía, Pedro Solbes, espera que las previsiones de crecimiento (1,4% en la zona euro) se cumplan a final de año. Solbes adelantaba ayer que el optimismo empresarial continuará su repunte en mayo y la evolución de los pedidos y la recuperación de las exportaciones 'dejan margen para el optimismo'.

No hubo pacto fiscal

El Consejo de Ministros, sin embargo, fue incapaz de sellar el pacto que fija el equilibrio presupuestario para 2004. Francia, en pleno proceso electoral, secuestró un acuerdo que debe ser ratificado en el Consejo Europeo de Sevilla los días 21 y 22 de junio.

Rato volverá a convocar a sus colegas antes de esa cumbre para intentar cerrar el texto bloqueado por París sobre las orientaciones generales de política económica. Alemania, el Reino Unido, Portugal e Italia mantienen también reservas sobre estas directrices para 2002.

La divisa cotiza al nivel más alto en 16 meses

El euro sigue beneficiándose de la progresiva pérdida de confianza de los inversores en el billete verde estadounidense. La moneda europea alcanzó ayer el nivel más alto en 16 meses, 0,9452 dólares, y el Banco Central Europeo (BCE) fijó el tipo de cambio oficial para el día en 0,9435. El euro se benefició ayer por los datos de mejora de la confianza económica y empresarial en la zona euro. El dólar está sufriendo, en cambio, los efectos de las caídas de las cotizaciones en Wall Street y de un clima general de desconfianza hacia la economía de EE UU, que está aquejada de importantes desequilibrios estructurales como un déficit por cuenta corriente equivalente al 4% del PIB. La divisa estadounidense se está viendo presionada también a la baja por las actuaciones del Banco de Japón, que ayer volvió a intervenir en los mercados de cambios para frenar la subida del yen. Además, los inversores empiezan a preguntarse si EE UU ha abandonado, sin decirlo públicamente, la política del 'dólar fuerte' que ha mantenido durante los últimos años, para ayudar con ello a sus industrias exportadoras. El euro, que llegó a caer a un mínimo de 0,8231 centavos de dólar en octubre de 2000, ha subido un 9,7% frente al billete verde en lo que va de año.