Análisis de coyuntura

La economía española continúa perdiendo ritmo

En el primer trimestre del año el PIB creció un 2,1% (en su versión ciclo-tendencia), con un aumento de la demanda interna del 2,0%. La extrema debilidad de las importaciones ha permitido que el sector exterior haya contribuido en una décima al crecimiento del PIB.

El consumo de las familias, que comenzó una fuerte desaceleración a mediados de 2000, continúa perdiendo ritmo suavemente. El menor crecimiento de las rentas salariales y el mayor pesimismo de los consumidores respecto al futuro próximo están frenando la recuperación del consumo privado.

Se mantiene la fuerte disparidad en el comportamiento de los dos componentes de la formación bruta de capital fijo. Mientras que la inversión en equipos (y en otros elementos de capital) continúa cayendo y aún no ha tocado fondo, la inversión en construcción sigue creciendo a buen ritmo mostrando una muy ligera desaceleración. Tanto las importaciones como las exportaciones de bienes y servicios continúan muy débiles, pero más las primeras, debido a la fuerte caída de la inversión en equipos y al menor tono del consumo privado.

Con estos datos, y con la evolución reciente de los indicadores, esperamos que en el conjunto de 2002 la economía española crezca un 2,0%, con el perfil temporal de una suave U. La demanda interna, por su parte, crecerá un 1,9%, también con un perfil temporal de U. Esperamos que el consumo privado se desacelere muy ligeramente en el próximo trimestre, para iniciar una muy suave recuperación a final de año. La inversión empresarial tocará fondo el próximo trimestre, para iniciar una recuperación en el último trimestre del año. La inversión en construcción, por su parte, suavizará su crecimiento a lo largo de 2002.

En cuanto a las exportaciones netas, las exportaciones empezaran una suave recuperación en los próximos trimestres, mientras que las importaciones dejarán de caer y a final de año aumentarán su ritmo de crecimiento por la recuperación de la demanda interna.

Buen tono del consumo interno estadounidense

En Estados Unidos, el crecimiento del gasto en consumo y de la renta disponible fue ligeramente inferior al previsto en abril, aunque manteniendo ritmos de crecimiento similares a los del primer trimestre. La tasa de ahorro se redujo desde el 3,0% hasta el 2,8%. El índice de confianza del consumidor ha mejorado en mayo después de haber caído ligeramente en abril. Aunque continúa lejos de los mínimos de noviembre, la lenta mejora en las condiciones laborales está ralentizando la recuperación de la confianza familiar. El crecimiento de la eurozona en el primer trimestre del año fue del 0,2% intertrimestral (0,1% interanual), confirmando una mejora respecto del cuarto trimestre de 2001 (cayó un 0,3% intertrimestral), aunque moderada por la ralentización del consumo privado y la debilidad de la inversión. El crecimiento del PIB francés en el primer trimestre fue del 0,3% interanual, sensiblemente inferior al previsto (1,0%). La desviación negativa procedió de la eliminación de inventarios y del consumo privado. La primera restó puntos al crecimiento (1,1) por quinto trimestre consecutivo. La confianza empresarial francesa ha continuado en mayo la mejora de los últimos datos, recuperando el nivel de julio pasado. Esta mejora está respaldada por una reactivación sostenida de la producción y las carteras de pedidos. En Italia, los indicadores de consumo efectivo fueron favorables en marzo. Las ventas minoristas crecieron más de lo previsto por tercer mes consecutivo y las ventas en grandes superficies mostraron la tasa de crecimiento más alta desde abril de 2001, en línea con lo esperado. En Argentina, el indicador sintético de actividad en construcción cayó un 35,6% en abril (-42,0% en el primer trimestre de 2002), pero las ventas totales cayeron menos de lo previsto (sólo un 2,5% interanual, frente al 11,0% del primer trimestre). Aunque en los últimos meses el deterioro de algunos indicadores se está frenando tenuamente, los problemas políticos dificultan una consolidación a corto plazo. El IPI chileno creció en abril un 6,6% interanual, la mayor tasa desde mayo del 2000, confirmando probablemente que el mal dato de abril era anómalo.

Mejoran las expectativas empresariales alemanas

El IFO (indicador de confianza del empresario alemán) de mayo muestra cierta recuperación frente al de abril. Sin embargo, aún no es posible hablar de síntomas de recuperación económica. En el gráfico adjunto observamos que las partidas de la encuesta relativas a la valoración del clima y expectativas de negocio han continuado mejorando en mayo, pero el empresario alemán continúa cauteloso frente a la actual situación económica. Además, Alemania del Este ha visto deteriorar en el mismo mes todas las partidas del indicador de confianza. Adicionalmente, el indicador de producción efectiva continúa débil: el índice de producción industrial (IPI) cayó en marzo un 4,7%, manteniendo su tendencia de variación negativa (desde junio de 2001). Aunque en el mes de marzo (último dato disponible) su tendencia ha ralentizado la caída, deberíamos de esperar unos meses para confirmar (o en su caso negar) la posible reactivación de la economía alemana. Es cierto que la mejora de las expectativas de negocio puede favorecer la creación de empleo.