Coyuntura

El FMI advierte que Alemania puede lastrar la recuperación de los Doce

El economista jefe del FMI, Kenneth Rogoff, mantuvo ayer una visión de moderado optimismo al presentar el nuevo informe de previsiones económicas, tal y como hizo la víspera el director general de esta institución, Horst Köhler. Según Rogoff, la crisis ha quedado atrás para la mayoría de los países desarrollados (Japón es la excepción).

La salida de la crisis está siendo liderada por EE UU, país que, según el FMI, crecerá un 2,3% este año y un 3,4% en 2003. Estas previsiones son menos optimistas que las de muchos economistas estadounidenses y que las del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, quien prevé un crecimiento de entre 2,5% y 3%.

Con la locomotora económica estadounidense en marcha, el Fondo cree incuestionable que la economía europea remonte el vuelo, tras haber pasado una recesión más suave que la de EE UU.

El riesgo de Europa se llama Alemania. La crisis, que ha pasado de puntillas por Reino Unido, Francia y España, ha sido más fuerte en el gigante alemán. El Fondo detecta un aumento de la confianza de los alemanes, pero avisa que ¢entre los mayores riesgos¢ para la zona euro figura ¢una recuperación más débil de lo previsto en Alemania, teniendo en cuenta su tamaño (representa casi un tercio del PIB de los Doce) y sus estrechos lazos con otros países de la zona euro¢.

El FMI recomienda a Alemania nuevas medidas de ajuste para alcanzar los compromisos del Pacto de Crecimiento y Estabilidad si aparecen nuevos déficit en el presupuesto. De momento, el fondo no apuesta porque esto ocurra a corto plazo.

La senda del crecimiento en esta zona, con el permiso de Alemania, se está tomando también en el primer semestre de este año, pero de forma mas lenta que en EE UU. Como contrapartida, en el bloque de los Doce ¢hay menos riesgos de desequilibrios internos y los beneficios empresariales mantienen las buenas expectativas¢. En opinión de Rogoff, no es descartable que el BCE suba tipos a final de año.

El organismo multilateral recomienda a los Doce que tomen medidas para eludir el peligro de una débil demanda interna y para flexibilizar sus mercados laborales.

Según sus previsiones, la zona euro crecerá un 1,4% este año (dos décimas más de lo previsto en diciembre) y un 2,9% en 2003.

El mayor crecimiento de las grandes economías permitirá reactivar el comercio mundial, que crecerá un 2,5% este año y un 6,6% en 2003, tras haber caído un 0,2% el año pasado. Y todo ello con una inflación media de sólo el 1,8%. Para los países desarrollados, la inflación no es ya el problema que era hace unos años, dijo ayer Rogoff.

Expectativas más pobres para América Latina

Los representantes del FMI no quisieron entrar ayer a detallar los últimos acuerdos conseguidos con su delegación en Argentina, que volvía esa misma tarde, pero se congratularon por el escaso contagio de la crisis en otros países. Las palabras que más se oían al referirse a este país era 'extrema preocupación' y 'situación delicada'. El economista jefe del FMI, Kenneth Rogoff, dijo ayer que se calcula en términos amplios que el PIB de Argentina caiga entre un 10% y un 15% en 2002 y que en 2003 apenas crezca en el mejor de los casos. Aunque la anticipación de la crisis en la zona ha permitido evitar que otros países se vieran arrastradas a ella, las previsiones no son optimistas y la región crecerá un 0,7%, cuando en la reunión celebrada en Otawa en diciembre las previsiones hablaban de un crecimiento del 1,7%. Sólo en 2003 se llegará a una cifra media para estos países que alcance el 3,7%. Según el Fondo, las mejores expectativas son para Centroamérica por su proximidad a EE UU.