Deuda

El FMI presiona para que Argentina apruebe un duro plan de ajuste

Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegó ayer a Buenos Aires para iniciar una nueva ronda de negociaciones con el Gobierno del presidente Eduardo Duhalde, ante quien insistirá en la necesidad de aplicar un programa de ajuste fiscal y económico más severo.

El FMI ha destacado a un importante grupo de técnicos que irán llegando a la capital argentina a lo largo de la semana. El último en viajar será el jefe de la misión, Anoop Singh, quien viajará a Buenos Aires el próximo lunes. Los expertos del organismo trabajarán fundamentalmente sobre la situación de las economías provinciales, para lo que harán una auditoría de las cuentas públicas y se reunirán con gobernadores y parlamentarios. Se espera, asimismo, que la misión del Fondo presione aún más al Gobierno de Duhalde para que elimine todos los bonos emitidos por las provincias y que funcionan como moneda para pagar salarios y proveedores. La circulación de estas cuasi monedas alcanza los 4.200 millones de pesos sobre un circulante total de alrededor de 13.000 millones, lo que da una idea de la importancia que han adquirido en las transacciones económicas del país.

Mientras se prepara para las primeras reuniones con la misión del Fondo, el equipo económico del ministro Jorge Remes Lenicov discutía ayer con el presidente Duhalde las características y porcentajes de un impuesto a las exportaciones industriales y agropecuarias del país. La medida, ampliamente resistida por los gobernadores provinciales y los sectores afectados, busca incrementar la recaudación fiscal y frenar los aumentos de precios en el mercado interno. El porcentaje de retención sobre esas exportaciones podría oscilar entre el 10% y el 20%, con lo que el Estado incrementaría sus ingresos en unos 4.000 millones de euros anuales.

Por otra parte, y en tanto la situación social empeora día a día, generando nuevos saqueos a supermercados, la situación de las empresas privatizadas se complica. Tras la suspensión de un pago de la deuda externa de Metrogas, por valor de unos 450 millones de euros, esta semana podrían añadirse Aguas Argentinas, empresa en la que participa Aguas de Barcelona, y la transportadora de energía Transener. Esta última debe pagar hoy 11,5 millones de dólares. Ayer se especulaba con una suspensión de este pago. Con sus precios congelados y pesos tras la devaluación de enero, estas compañías, mayoritariamente europeas, se enfrentan a una difícil situación.