Ayuda estatal

Berlín ayudará a los afectados por la supensión de pagos de Holzmann

El Gobierno alemán propondrá medidas de urgencia, a través de dos bancos públicos, para ayudar a las pequeñas y medianas empresas y trabajadores afectados por la suspensión de pagos del gigante alemán de la construcción Philipp Holzmann, declaró hoy el ministro de Economía, Werner Müller.

Según Müller, el plan de saneamiento de Philipp Holzmann puesto en marcha por diversas entidades bancarias "ha fracasado, y esto resulta complicado para los trabajadores de la compañía y potencialmente peligroso para los pequeños proveedores de Holzmann, que pueden encontrarse en una situación financiera difícil".

"Con esta situación, es necesaria una rápida liquidez, por lo que para evitar un estrangulamiento financiero que ponga en peligro su existencia, el Estado y varios 'länder' proponen una serie de ayudas garantizadas", explicó el ministro.

Estas ayudas se llevarían a cabo mediante créditos en efectivo o préstamos con tipos de interés atractivos, acordados por los bancos públicos KfW y la institución encargada de la regulación bancaria.

Por otra parte, el grupo alemán de construcción de carreteras Strabag manifestó hoy su interés por Deutsche Asphalt, filial de Philipp Holzmann que opera en este sector.

El apetito de la competencia por las 'joyas de la corona'

La suspensión de pagos de Holzmann ha despertado el apetito de sus competidoras germanas y extranjeras, que aspiran a adquirir a bajo precio las divisiones más rentables de la insolvente firma alemana. Con la suspensión de pagos, inevitable tras la negativa de los bancos acreedores a rescatar a la constructora, Holzmann quedará en manos de un administrador que gestionará la compañía e intentará venderla por sectores. Entre las empresas interesadas en comprar algunas de estas partes la prensa germana citó hoy a la española Dragados, si bien añadió que esta firma podría abstenerse de la operación debido a que ha adquirido recientemente a la holandesa Beton Groep por 756 millones de euros (665 millones de dólares). El diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung incluye también a las francesas Vinci y Bouyges y a la sueca Skanska como aspirantes a comprar parte de los bienes de Holzmann. Por el momento, la alemana Bilfinger Berger es la única empresa que ha confirmado hasta ahora su interés. Pese a su elevada deuda y sus pérdidas, en el grupo Holzmann hay algunas filiales muy rentables que pueden ser consideradas como "joyas de la corona" y que despiertan gran interés entre sus competidoras. Entre ellas se encuentra la estadounidense J.A. Jones o la firma de ingeniería civil Lockwood Greene.