Alemania

La constructora Holzmann suspende pagos con unas deudas de 1.600 millones

La constructora alemana Holzmann, segunda del país, presentó ayer suspensión de pagos después de que fracasaran las negociaciones con los bancos acreedores. La insolvencia parecía inminente desde el miércoles, cuando el Hypovereinsbank, el Dresdner Bank y el Commerzbank rechazaron el plan de saneamiento propuesto por el Deutsche Bank, también acreedor de la endeudada constructora y propietario de un 19,6% de su capital.

La noticia ha conmocionado a Alemania, ya que Holzmann, con 152 años de historia, es todo un símbolo del sector de la construcción en el país. La presentación de suspensión de pagos amenaza además la supervivencia de los casi 25.000 puestos de trabajo que Holzmann, matriz de la española Jotsa, tiene en todo el mundo, incluidas sus filiales.

Tras largas y duras negociaciones, tres de los 23 bancos acreedores decidieron rechazar el plan que incluía una inyección de capital de 86 millones de euros y la reapertura de las líneas de crédito. Fuentes del Commerzbank y del Dresdner Bank afirmaron estar dispuestas a encontrar una solución, pero consideraron el plan insuficiente para salvar a la compañía. 'No se trata de poner un millón más o menos, sino de hacer que Holzmann sea mejor gestionada de una vez por todas', dijo un portavoz de Dresdner Bank.

Deutsche Bank, por su parte, se ha aferrado hasta última hora al plan e incluso se ha mostrado dispuesto a hacer sacrificios personales. La entidad ofreció a la constructora 50 millones de euros en metálico, más una línea de crédito adicional de 10 millones de euros y la recompra de parte de sus bonos por 120 millones de euros. La mayor deuda de la constructora alemana es la que tiene precisamente con el Deutsche Bank, al que tiene que pagar unos 320 millones de euros.

Difícil situación

La situación financiera de Holzmann es muy difícil, con unas deudas de unos 1.600 millones y unas pérdidas el pasado año de 240 millones. La última vez que la compañía registró beneficios fue en 1994. La firma ya atravesó una complicada situación a finales de 1999, cuando una maniobra del canciller Gerhard Schröder impidió finalmente la suspensión de pagos. Sin embargo, la ayuda del Gobierno no ha llegado esta vez.

La declaración de insolvencia no hará más que empeorar la situación, según fuentes del sector. El responsable financiero de la constructora, Johannes Ohlinger, dijo que la suspensión de pagos causará perjuicios por valor de 1.300 millones de euros por los impagados y se generarán otros 250 millones de euros de pérdida de valor de valores inmobiliarios.

Todo el sector alemán de la construcción vive desde hace siete años una situación difícil. El boom registrado tras la reunificación no pudo sostenerse con los años y desembocó en un exceso de edificaciones, sobre todo en el este del país. Holzmann no es la única compañía en pérdidas. También Hochtief o Walter Bau registran números rojos.

Fuentes del comité de empresa de Holzmann afirmaron hoy que 'hay que sanear todo el sector de la construcción o, de lo contrario, habrá más casos como el de nuestra empresa'.