Comunicación interna

Las intranet modifican las prioridades del área de recursos humanos

'En su organización hay un departamento cómodamente asentado y alejado del negocio que dedica el 80% de su tiempo a tareas administrativas y rutinarias. Otros podrían hacer lo mismo con más éxito. Sus directivos son incapaces de describir cómo aportan valor a la compañía, y se expresan en términos vagos... Es su departamento de recursos humanos, y tengo una propuesta: ¿por qué no se lo carga?' (T. A. Stewart, revista Fortune, 1996). Pero esta visión está cambiando, o al menos eso dijo Ana Corrales, de la empresa de software SAP, durante unas recientes jornadas del Instituto de Fomento Empresarial sobre comunicación interna.

Ahora que ha pasado la gran ola de Internet, los consultores que tuvieron que especializarse en informática se han lanzado a la conquista de un nuevo filón. Tras el B2C o el B2B se impone el B2E (el business to employee) y el nuevo objetivo es el llamado cliente interno. Como no hay quien venda en Internet, se intenta reducir los costes y mejorar la productividad mediante la intranet.

Los de recursos humanos han dejado la moda de la motivación y las técnicas creativas para concentrarse en algo tan concreto como la informática. A fin de cuentas, los empleados sólo son felizmente hiperactivos cuando el jefe es un líder superdotado, algo que, lejos de poderse cultivar, ha resultado ser más bien un accidente natural.

Y aunque algunas intranets nacen conservadoras, otras exhiben una loca ambición. En Telefónica Data o Dell todo cristaliza en una gigantesca intranet. Allí está el histórico completo de un cliente, con faxes, fotos de sus productos, o los precios que le cobraron. En ella se puede encontrar otro puesto dentro de la compañía. Un financiero puede ver cómo funcionan en otros países. Los flujos de trabajo y la agenda se planean en la red, igual que las peticiones de mantenimiento, los objetivos, el catálogo de productos, la evaluación en 360 grados, las comunidades de trabajo, las variables del cuadro de mando, el nivel de implantación de la estrategia...