Tribunales

Camacho se declara 'encantado' con el trato dado por la CNMV a Gescartera

El dueño de Gescartera, Antonio Camacho, acudió ayer de nuevo a la Audiencia Nacional. Esta vez arremetió contra la CNMV. Camacho declaró haberse sentido 'encantado y extrañado' con la actuación del órgano supervisor porque resolvió el expediente abierto contra la agencia con dos faltas graves a pesar de que en el expediente se reflejaba un desfase patrimonial de 24 millones de euros.

Antonio Camacho declaró ante la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios durante casi seis horas y respondió a las preguntas de las acusaciones. Interrogatorios en los que no dejó en muy buen lugar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Aseguró que estuvo 'encantado' con la actuación de la CNMV respecto a la resolución del expediente que abrió en el año 2000 a la agencia de valores, según informaron fuentes jurídicas. Y aseguró que 'le sorprendió y extrañó' que la CNMV saldara el expediente con dos faltas graves (no se hacen públicas) en vez de concluirlo con las tres muy graves, como en un principio se valoró, teniendo en cuenta, aseguró, que en el expediente se reflejaba un desfase patrimonial en la agencia por importe de 24 millones de euros.

Camacho, según las mismas fuentes, no quiso hablar acerca de los dos certificados falsos de La Caixa que fueron presentados ante la CNMV para tapar el agujero de los 24 millones de euros. También destacó que el organismo supervisor no sólo no sancionó con faltas muy graves, sino que otorgó un beneficio más a Gescartera tras el expediente: aceptó transformar la sociedad de valores en agencia de valores. Manifestó que el mundo financiero conocía las luchas intestinas en el seno de la CNMV lideradas por el ex presidente del organismo Juan Fernández Armesto y por su sucesora Pilar Valiente. Una situación que Camacho no niega que pudo jugar a su favor. También reconoció que tras ser ascendida Gescartera a agencia de valores comió con miembros de la institución: Pilar Valiente, Luis Ramallo, Antonio Botella y Antonio Alonso Ureba.

Todos lo sabían

Camacho también afirmó que utilizaba en favor de la agencia la auditoría firmada por Deloitte & Touche porque, según declaró, a pesar de que la auditora contaba con toda la información sobre las cuentas de Gescartera, concluía que todo estaba bien.

En este sentido, Camacho deja a los pies de los caballos tanto a la CNMV como a la auditora, ya que considera que si no detectaron el desfase patrimonial es 'su problema'. Por lo demás, Camacho sigue manteniendo la versión que ya ofreció en agosto del año pasado ante la juez. Sostiene que nadie se apropió del dinero (93,6 millones de euros) y que tampoco está en el extranjero. Según asegura, se perdió en Bolsa y en pagar intereses leoninos (300% anual) por préstamos con los que buscaba financiación.

Camacho señaló que en la agencia todos sabían que faltaba dinero y que primaba captar clientes para obtener liquidez. Responsabilizó al apoderado de la agencia e imputado, José María Ruiz de la Serna, en cuanto al uso que se daba al dinero. Camacho no mantenía buenas relaciones con Ruiz de la Serna y dijo que no cree que el ex secretario de Hacienda Enrique Giménez-Reyna mediara a favor de Gescartera ante la CNMV.