Consumo

Estadística confirma la incidencia del dinero negro en el consumo

El consumo final ha sido, paradójicamente, una de las variables de la demanda que mejor comportamiento ha tenido en 2001, ya que su perfil, aunque descendente, ha sido limitado. El consumo público, incluso, ha experimentado un repunte, hasta el 3,4%. El de las familias se ha mantenido en un buen nivel, con un crecimiento medio en torno al 2,7%, aunque lejos del 4% de 2000.

Las familias han notado en sus bolsillos el menor incremento de su renta neta disponible, fruto de la caída de las cotizaciones bursátiles y de la menor generación de empleo, algo que les ha hecho ser más conservadores en sus decisiones de gasto. No obstante, la llegada del euro ha impulsado la salida de dinero negro, opaco a Hacienda. 'Se ha apreciado un incremento del gasto en determinados bienes que podría estar asociado al efecto de la desaparición de la peseta y la implantación de la nueva moneda', admite, de forma velada, el Instituto Nacional de Estadística.

Política económica

Mientras, la oposición (PSOE e IU) y los sindicatos acusaban ayer al Ejecutivo de haber sido demasiado optimista en sus previsiones, el Gobierno insistía en que no variará el rumbo de la política económica a pesar de la desaceleración y de que se ha crecido por debajo de la previsión oficial. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, reconoció que 2001 ha sido un ejercicio muy difícil, confiando en que se inicie la recuperación en el segundo semestre de este año.

El secretario de Estado de Estado de Economía, José Folgado, destacó que España ha seguido creciendo por encima de la media de la zona euro (1,1 puntos de diferencia), a pesar de todo.