Pinault llega a un acuerdo con LVMH para controlar Gucci

Los dos hombres más ricos de Francia enterraron ayer el hacha de guerra en la batalla por el control de Gucci. Bernard Arnault, propietario del mayor grupo de artículos de lujo del mundo, y François Pinault, el empresario francés más acaudalado, firmaron un acuerdo que da a Pinault Printemps Redoute el control del grupo italiano.

Pinault Printemps Redoute (PPR) invertirá 3.000 millones de dólares (555.000 millones de pesetas) en hacerse con el control de Gucci. El acuerdo firmado ayer pone fin a dos años y medio de enfrentamiento con LVMH (Moët Hennessy Louis Vuitton) por la propiedad del tercer fabricante mundial de artículos de lujo.

Según el acuerdo, el grupo de distribución francés controlado por François Pinault elevará inicialmente su participación en Gucci desde el 42% hasta el 53,2% a través de la compra a LVMH de un paquete cercano al 8% a un precio de 94 dólares por título. Además, los accionistas de Gucci, a excepción de PPR, recibirán un dividendo extraordinario de siete dólares antes del 15 de diciembre. Para completar el acuerdo, dentro de tres años PPR hará una oferta por todas las acciones que no controla de Gucci a 101,5 dólares por acción. Los dos grupos han decidió también retirar las 12 demandas que se habían interpuesto en diferentes tribunales.

La operación reportará a LVMH unas plusvalías de 760 millones de euros (126.423 millones de pesetas), según datos de la propia sociedad.

Pinault Printemps Redoute realizará una ampliación de capital de 700 millones de euros y emitirá bonos convertibles por otros 700 millones de euros para financiar la compra. La operación, según sus responsables, no afectará a los resultados de este año y aportará beneficios desde el próximo ejercicio. Serge Weinberg, presidente y consejero delegado de PPR, señaló que el 30% de Gucci permanecerá en Bolsa.

El presidente de Gucci, Domenico De Sole, dijo en rueda de prensa que trataría de preservar la independencia de la firma y alabó el comportamiento de PPR durante el conflicto, ya que no se había inmiscuido en la gestión de la compañía. Ahora, al controlar el 70% y tener que hacer un desembolso tan fuerte, muchos analistas dudan que esa independencia pueda ser efectiva.

El contencioso entre Arnault y Pinault ha sido uno de los más sonados de la última década, comparable al que mantuvieron los armadores Stavros Niarchos y Aristóteles Onassis en los años sesenta, o los empresarios de comunicación Rupert Murdoch y Robert Maxwell en los ochenta.

El conflicto entre los dos grupos se remonta a 1999, cuando Gucci buscó el apoyo de PPR para realizar una ampliación de capital y anular la presencia de LVMH en el capital. El grupo de Arnault había iniciado su asalto a la compañía italiana con la compra del 5%, pero semana a semana iba aumentando esa participación, hasta que dio a conocer que controlaba el 34% de las acciones de Gucci.

Su presencia no era bien recibida en la empresa. Con la ampliación realizada por la italiana, en la que se eliminó el derecho de suscripción preferente, la participación de LVMH se diluyó hasta el 20% y por ello demandó a PPR y Gucci.