Chupa Chups blinda su independencia con alianzas internacionales

El grupo Chupa Chups, propiedad de la familia Bernat, está apostando por la creación de una red de alianzas con diferentes multinacionales del sector para preservar su independencia. Según explicó el director general del grupo catalán, Miguel Otero, "hasta ahora el sector estaba muy atomizado, pero la globalización ha empezado y para enfrentarnos a ella la solución es fusionarse o tejer una red de alianzas internacionales".

Otero confirmó la alianza con la multinacional Cadbury para poner en marcha una fábrica de caramelos en India. "æpermil;ste es un proyecto en el que llevamos pensando desde 1993, pero ahora con Cadbury nos gustaría que fuese una realidad antes del año 2002". Cadbury es líder en ese mercado asiático, donde controla la distribución.

La intención de Chupa Chups es ubicar la fábrica en las inmediaciones de Bombay. La inversión en la planta se situaría entre 900 y 1.800 millones en función de la fórmula elegida. La empresa se plantea la posibilidad de delegar la producción en un fabricante local al que se le arrendaría la maquinaria.

El grupo que controla Bernat creó en 1969 la filial Confipack, que es la encargada de fabricar toda la maquinaria de producción de todas las plantas de Chupa Chups en el mundo.

Miguel Otero también confirmó la alianza con la estadounidense Mars para distribuir el Chupa Chups en Estados Unidos. Aunque la filial Chupa Chups USA facturó el año pasado unos 6.400 millones de pesetas, "el mercado norteamericano ha sido durante los últimos años nuestra asignatura pendiente", explicó Otero. Con la nueva alianza, el grupo prevé triplicar sus ventas este mismo año.

"La política de alianzas con multinacionales la iniciamos con Pepsico en México cuando implantamos nuestra fábrica y todavía colaboramos con ellos", indicó el director general.

También Corea y Japón

La empresa también mantiene negociaciones con un grupo japonés y otro coreano para desarrollar nuevos proyectos industriales y comerciales en otras áreas geográficas de Asia. Según Otero, "son proyectos sobre los que prefiero mantener absoluta discreción hasta que se concreten".

Además, en los próximos dos años, Chupa Chups prevé abordar la construcción de otra fábrica en Brasil. "Si encontramos los socios adecuados, las plantas de Brasil e India irán en paralelo", explicó el director general. En caso contrario, "deberemos optar entre los dos mercados, ya que Brasil es algo más inmediato e India es un mercado más a largo plazo", indicó.

La empresa de la familia Bernat también planea a corto plazo duplicar la capacidad de producción de su planta en Rusia.

Chupa Chups es actualmente la séptima empresa mundial en el segmento de confitería de azúcar, pero muy lejos de competidores como Nestlé, Cadbury o Haribo. El grupo facturó el año pasado unos 75.000 millones de pesetas, cifra que pretende duplicar en cuatro años y luego salir a Bolsa.