El presidente de Brasil, Michel Temer, (derecha) habla con un senador del país.
El presidente de Brasil, Michel Temer, (derecha) habla con un senador del país. REUTERS

Una tormenta coyuntural en un mercado con fondo alcista

El Ibex y la Bolsa de Brasil han acusado el escándalo en torno al presidente Temer

Los mercados acusaron ayer severas caídas derivadas de una nueva crisis de inestabilidad política –esta vez de la mano de Brasil– que llevó al Ibex 35 a perder hasta un 2% a lo largo de la sesión, y a la Bolsa brasileña a llegar a desplomarse en algún momento de la jornada hasta un 10,5%. Tras una semana en la que el debilitamiento de los apoyos a Donald Trump en las filas de su partido y las dudas sobre la posibilidad de que saque adelante su programa económico se hicieron sentir en los parqués, el escándalo que ha estallado en torno al presidente brasileño, Michel Temer, ha sacudido las cotizaciones de las empresas brasileñas y de las españolas con intereses en el país. Un amplio grupo de compañías que incluye desde grandes cotizadas, como Santander, Telefónica o Mapfre, hasta empresas con fuerte presencia en la región, como es el caso de Prosegur.

El descalabro de la Bolsa de Brasil –que llevó al regulador del país a suspender las negociaciones durante media hora– se debe a las informaciones de la prensa brasileña, que acusa a Temer de haber ordenado sobornar al expresidente de la Cámara de Diputados a cambio de su silencio en la trama de corrupción de Petrobras. Son cargos graves, que arrojan una sombra importante sobre el Gobierno del país y se han hecho notar en la divisa, que perdió un 7% en su cruce frente al dólar tras la evolución alcista seguida en los últimos cinco meses.

La confianza de los inversores en Brasil se había recuperado tras la salida del Gobierno de Dilma Rousseff, lo que explica la severa reacción de ayer. Las empresas apostaban por las reformas emprendidas por Temer, y que ahora podrían truncarse. Pese a que el resto de las Bolsas europeas acusaron menos esta circunstancia, todos los mercados están viviendo un ajuste que responde a la inestabilidad geopolítica, pero también a una corrección sana y previsible. Ante una jornada como la vivida ayer conviene hacer un ejercicio de racionalidad y serenidad y aguardar a tener una mayor perspectiva. Es hora de recordar que el fondo del mercado continua siendo alcista, alimentado por la recuperación económica global y la mejora de los resultados de las empresas.

 

 

 

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