El gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda.
El gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda.

Talento local para conquistar Oriente

La mejor forma de invertir en países como Japón es de la mano de gestores nacionales

El Lejano Oriente es el territorio más distante alcanzable por vía terrestre desde Europa. En estas regiones del este y sudeste de Asia encontramos países –y culturas– muy distintos al nuestro, como India, Corea del Sur, China, Japón o Taiwán. Desde tiempos inmemorables los europeos hemos tratado de alcanzar esos territorios con míticas expediciones y aún hoy, nos parecen tierras lejanas.

Poniendo el foco en Japón, la tercera economía mundial en términos de PIB, por detrás de EE UU y China, es uno de los países más poblados y con una renta per cápita más alta. Su economía japonesa acumula dos décadas de bajo crecimiento e inflación, un estancamiento que preocupa a los inversores. Estos no ven una salida fácil para un país que, además, acumula un volumen enorme de deuda –más del doble de su PIB. Con la llegada de Shinzo Abe al Gobierno en 2012, las expectativas cambiaron, aunque no tanto como se esperaba. Su principal objetivo es sacar al país de esta situación estimulando su economía. Una tarea que no está siendo fácil.

Son tres los pilares en los que se basan sus medidas económicas, las Abenomics: reformas estructurales, política fiscal y política monetaria. Reformas estructurales para desregularizar varios sectores, principalmente, en agricultura, sanidad y mercado laboral. Políticas fiscales centradas en una mayor eficiencia fiscal. Y políticas monetarias expansivas, como la inyección masiva de liquidez y la elevación del objetivo de inflación del Banco Central de Japón.

Estas medidas están provocando varios efectos. La depreciación del yen, que pasó de 76 a 125 dólares entre 2012 y 2015, ha impulsado las exportaciones japonesas y la inflación por el incremento de los precios de los bienes importados. Pero en los últimos dos años se ha apreciado la divisa, que se sitúa ahora en 108 yenes por dólar. De igual manera, el incremento del gasto público ha llevado a la deuda a niveles del 250% sobre el PIB y el déficit fiscal se ha incrementado.

Mientras, el Banco Central de Japón sigue comprometido a extender sus políticas monetarias expansivas, los indicadores económicos están mejorando (la inflación se espera que en 2018 alcance el objetivo del 2%). Además, el Gobierno de Abe sigue gozando de un fuerte apoyo popular y, por tanto, sus medidas económicas también.

Japón es el primer país que se enfrenta al envejecimiento poblacional. En 2016, el país batió el récord mundial de centenarios registrados. Está claro que tienen que mantener un yen débil para fomentar las exportaciones y lograr que las compañías japonesas inviertan el gran excedente de efectivo que tienen en sus cuentas.

En el mercado de renta variable, aunque las valoraciones ya no son tan baratas, tampoco están en niveles caros, por lo que la Bolsa japonesa sigue siendo un activo interesante donde invertir si pensamos que van a ser capaces de salir del estancamiento económico. Creemos que la mejor manera de invertir en renta variable japonesa es a través de gestores locales. En este caso, hemos seleccionado el fondo UBAM-SNAM Japan Equity Value, gestionado por la gestora japonesa (SNAM) perteneciente al grupo asegurador Sompo Japan Nipponkoa. Es una gestora fundada en 1986 con base en Tokio y que gestiona 14.000 millones de dólares en renta variable, de los que 6.000 millones son en renta variable japonesa en distintas estrategias. Aunque el equipo gestionan la estrategia desde 2003, asumió la gestión del fondo en junio de 2013. Desde 2003 la estrategia ha batido a su índice (Topix) en un 29,6% (incluyendo dividendos) y desde que gestionan el fondo de UBAM en un 8,8%. Su filosofía de gestión sigue una estrategia de valor que funcione en todos los entornos basada en un profundo análisis de las compañías. Así, invierten en valores en los que identifican oportunidades por la diferencia entre el valor de mercado y el intrínseco que calculan de la compañía.

De la mano de una gestora local nos podremos acercar de forma más eficiente al Lejano Oriente y en particular a Japón para sacar partido a las oportunidades que nos da este mercado.

Javier Alonso es gestor de activos en Abante.

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