XXIV Encuentro del Sector Financiero

Linde intensificará la supervisión sobre las ventas de productos online

Cree que las fintech requerirán de una regulación acorde a sus riesgos

Pide que el coste de los servicios refleje el precios que cuestan

El subgobernador del Banco de España, Javier Alonso, resaltó ayer que uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta la actividad bancaria tradicional es el que proviene del desarrollo de las nuevas tecnologías y la entrada en el mercado bancario de las empresas fintech. “El desarrollo de nuevos servicios requerirá de una regulación acorde a los riesgos que estos introduzcan en el sistema, tanto en términos de protección del cliente como de la estabilidad del sistema financiero”, apuntó durante su intervención en el XXIV Encuentro del Sector Financiero, organizado por ABC, Deloitte y Sociedad de Tasación.

Alonso aseguró que esos nuevos competidores “se están especializando en partes concretas de la cadena de valor del negocio bancario, más allá de la captación de depósitos o la prestación de servicios de pago, que son actividades reserva das a entidades autorizadas. El desarrollo de estos nuevos servicios requerirá un ajuste del perímetro regulatorio”. Alonso ilustró esta nueva situación con la directiva de servicios de pagos, que ya incluye servicios no regulados con anterioridad, como la iniciación de pagos y la agregación de cuentas.

Por todo ello avanzó que el supervisor intensificará las actuaciones relacionadas con la supervisión de la conducta bancaria. “Durante 2016, se han desarrollado 109 actuaciones, la mayor parte relacionadas con el cumplimiento de la normativa de transparencia en la comercialización del crédito hipotecario y del crédito al consumo, así como con el funcionamiento de los servicios de atención al cliente de las entidades y el respeto de las normas sobre publicidad bancaria. Está previsto que estas actuaciones se intensifiquen a lo largo de este año y se iniciarán otras relacionadas con la utilización de las nuevas tecnologías en la comercialización y contratación de productos bancarios”.

El subgobernador también hizo referencia a las plataformas de financiación participativa, negocio conocido como crowdfunding, “que persiguen poner en contacto directo a prestamistas y prestatarios, sin necesidad de recurrir a los bancos, los intermediarios tradicionales. La evolución de estos servicios y su capacidad de resistencia ante situaciones de estrés podría requerir ajustes adicionales a la regulación actual”, señaló.

Repercutir el coste

Al margen de la supervisión, el subgoberndor también advirtió de la necesidad de que el coste y el precio de los servicios digitales estén equilibrados. “Es importante que el precio de los servicios que se repercute al cliente se ajuste al coste de los mismos, ya que, actualmente,“gran parte de las mejoras tecnológicas que se ofrecen no parecen tener un coste adicional para el usuario”.

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