Periodista y escritor
Joaquín Estefanía.
Joaquín Estefanía.

Estefanía: "Después de 10 años, las heridas de la crisis siguen abiertas"

En su nuevo libro, 'Abuelo, ¡cómo habéis consentido esto?', aconseja a los jóvenes a pelear

Han pasado los años, y aquella historia que comenzó en 2002 cuando publicó el libro Hij@, ¿qué es la globalización? (Aguilar) continúa ahora, tres lustros más tarde, con Abuelo, ¿cómo habéis consentido esto? (Planeta). Es la última obra de Joaquín Estefanía (Madrid, 1951), economista, periodista, exdirector del diario El País y autor de una docena de libros, en la que asume la responsabilidad de su generación en el retroceso social que sufren los jóvenes y otros grupos perjudicados, a los que denomina, como acuñó el político y exsecretario de Estado de Cultura en el primer gobierno de Mariano Rajoy, José María Lasalle, proletariado emocional. Y analiza algunas de las principales cuestiones que tambalean en estos momentos al mundo, como es la convivencia entre la democracia y el capitalismo, el futuro del Estado de bienestar o hacia dónde va la cuestionada globalización.

Pregunta. ¿Qué se ha hecho mal en todo este tiempo, como para que en Estados Unidos triunfe un personaje como Donald Trump?

Estefanía: "Después de 10 años, las heridas de la crisis siguen abiertas"

Respuesta. Lo que le está ocurriendo, estos momentos, al mundo y a los jóvenes no es fruto solo de la crisis económica. El origen podemos encontrarlo medio siglo atrás, con Margaret Thatcher o Ronald Reagan, y hasta hoy mismo, en esa revolución conservadora basada en unos principios, como son primero crecer y luego distribuir, pero la distribución no llega; o que la mejor regulación es la que no existe. Todo esto se hace más visible en 2007, cuando aparece la crisis económica, con la desigualdad de la población y la precarización del mercado laboral.

P. ¿La clase media dentro de las empresas ha desaparecido?

R. No, se ha reducido. Es una clase vulnerable, que creyó que había posibilidades, pero con motivo de la crisis todo esto ha desaparecido. Son las clases móviles, pero los jóvenes no son móviles, se van añadiendo a la cohorte de gente que no logra pasar a la clase media. Existe además una desconfianza de los jóvenes hacia los dirigentes políticos y un desapego hacia la democracia, a la que le exigen que resuelva los problemas. Planteo que hay que dar salidas a otras fórmulas, y que sean estas nuevas fuerzas las que contagien al resto de las fuerzas políticas. Temas como la renta básica universal, que antes estaban fuera del sistema, ahora se está viendo que pueden arreglar cosas.

P. ¿Cuánto tiempo pasará antes de que se recomponga esta situación?

R. Debe haber una correlación de fuerzas. Se cumple ahora una década del comienzo de la crisis económica y las cicatrices siguen abiertas. Cuando un gobierno llega a gobernar piensa en hacer sostenibles las pensiones públicas pero eso no soluciona el problema de los jóvenes, que se ven ante la imposibilidad tener trabajo, de comprar o alquilar una vivienda. Los jóvenes ya no tienen la realidad utópica de volver a ascender. Estudian una carrera con esfuerzo, ya no hay becas, no pueden trabajar y no tienen futuro aspiracional.

 

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