Editorial

El precio del suelo ya da señales

Cuando el sector inmobiliario residencial está libre de crisis y se desarrolla a velocidad de crucero repite un esquema circular que se retroalimenta. Al empezar a subir el precio del suelo sube el precio de la vivienda, y eso hace que se revalorice más el precio del suelo, lo que desemboca indefectiblemente en nuevas alzas en las casas. La recuperación del sector ha comenzado a replicar de nuevo esta rueda, según se desprende de la estadística de los precios de suelo urbano en el pasado año que acaba de publicar el Ministerio de Fomento. Los datos señalan un encarecimiento medio de los solares que se vendieron el ejercicio pasado del 13%, respecto a un año antes. Una subida que, conforme a la fórmula tradicional, anticipa nuevos repuntes en las viviendas a estrenar. Y las subidas más altas se están registrando ya, en lógica con la mayor demanda, en las zonas que registran más operaciones. Es sobre todo en las grandes urbes, con Madrid y Barcelona a la cabeza, pero en general en las ciudades de más de 50.000 habitantes, donde la demanda de esta clase de inmuebles ha empezado a ser mayor que la oferta disponible. Es esperable que la larga y profunda crisis haya servido para algo a la hora de perfeccionar el mercado, aunque solo sea para recordar con qué velocidad se inflan las burbujas en este sector.

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