El nuevo contexto tras 50 años de conflicto
Rafael Pardo, alto consejero para el postconflicto, derechos humanos y seguridad de Colombia.
Rafael Pardo, alto consejero para el postconflicto, derechos humanos y seguridad de Colombia.

Colombia necesita 28.000 millones de euros en un escenario de paz

Un informe de la Oficina Comercial de España en Bogotá prevé que las inversiones previstas podrían elevar en dos puntos el crecimiento del PIB

El pasado 24 de noviembre, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el líder de las FARC Timochenko firmaron un acuerdo histórico que ponía fin a 50 años de conflicto armado. En ese tiempo, la sociedad colombiana se ha fracturado en dos, con unas zonas urbanas prósperas y desarrolladas y unas zonas rurales, en las que se instaló la guerrilla y en la que el capital privado no ha entrado en las cinco últimas décadas. En ellas faltan infraestructuras, escuelas, vivienda o servicios básicos para 12 millones de personas, de las que cuatro viven en zonas aisladas.

Las empresas podrán reducirse la factura fiscal si hacen obras en las zonas más afectadas

En ese escenario, el alto consejero para el postconflicto, derechos humanos y seguridad, Rafael Pardo, presentó ayer en Madrid los ejes del plan que está desarrollando el Ejecutivo colombiano y en el que las empresas españolas pueden tener un papel destacado. Conscientes de ello, la secretaria de Estado de Comercio y el ICEX han elegido a Colombia como destino prioritario para las empresas e inversores españoles. La secretaria de Estado de Comercio, María Luisa Poncela, avanzó que este mes se celebrarán unas jornadas en Bogota ligadas a infraestructura y que en mayo tendrá lugar un partenariado multilateral, en el que las empresas españolas tendrán conocimiento de los fondos y los recursos de estas instituciones para instalarse, comerciar o invertir con Colombia.

El plan, cuyo coste estimado es de 28.000 millones de euros, persigue, según Pardo, dos objetivos: dinamizar el desarrollo de la infraestructura y propiciar una descentralización económica, especialmente en los 350 municipios que componen la zona más afectadas por el conflicto (Zomac). Y para ello han aprobado una ley tributaria que utiliza los incentivos fiscales para que las empresas extranjeras inviertan y se instalen en esos municipios a través de dos mecanismos: obras por impuestos y descuentos tributarios. “Las empresas localizadas en Colombia que tengan obligaciones tributarias podrán pagar hasta la mitad del impuesto en la construcción de las infraestructuras. Si la mitad de la base imponible de una empresa son 5.000 millones de pesos, podrá optar por pagarlos o por hacer dos escuelas en un municipio Zomac”, recalcó Pardo en relación al mecanismo de impuestos por obras, importado de Perú. Los proyectos susceptibles de ser financiados estarán cerrados a finales de este mes.

Las pymes que inviertan y creen empleo no pagarán impuestos en los próximos cinco años

El otro mecanismo es el del descuento tributario para compañías extranjeras que se domicilien en Colombia, que realicen inversiones y generen empleo. En los próximos cinco años (2017-2022), las pymes no pagarían impuestos y en los siguientes cinco solo abonarían la mitad. Las grandes pagarían la mitad en los primeros cinco ejercicios y el 75% en los siguientes 10. Unos beneficios de los que ya se ha aprovechado Telefónica. Pardo reconoció que habló con el presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete, para que la apertura de centros de atención al cliente que tenía prevista no se hiciera en localizaciones desarrolladas y se optará por lugares como Quibdó, la capital de la región de Chocó, con la mayor tasa de paro del país. “La creación de cincuenta empleos formales puede servir para cambiar una dinámica económica”, resaltó Pardo.

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