Mercados
Seis claves para entender los máximos de Wall Street

Seis claves para entender los máximos de Wall Street

Sesión a sesión los índices de referencia de Wall Street han revalidado sus máximos históricos. A pesar de la corrección de este jueves (solo el Dow Jones logró por la mínima marcar un nuevo récord), en lo que va de año acumulan ascensos que oscilan entre el 4% del Dow Jones y el 7,5% del tecnológico Nasdaq. Estas son las claves que explican las fuertes subidas:

1 Expectativas en las medidas de Trump. La victoria de Donald Trump en las elecciones y posterior llegada al poder del magnate estadounidense fue recibido con optimismo por los inversores, que depositaron sus esperanzas en las promesas electorales. De momento no se han aprobado medidas concretas, pero los mercados ya empiezan a descontarlas. En las últimas sesiones una de las que más impulso ha cobrado es la esperada reforma fiscal. El viernes el presidente de EE UU aseguró que en las próximas dos o tres semanas comunicaría el plan con el que pretende lanzar a la primera economía del mundo. Según lo anunciado en su carrera hacia la Casa Blanca, la nueva Administración prepara rebajas de impuestos para familias y empresas.

El impacto final del programa dependerá de lo que finalmente acepte el Congreso, pero según cálculos de Jean-Pierre Durante, director de investigación de Pictet WM, si se reduce el tipo marginal máximo del impuesto de sociedades del 35 al 20%, el PIB de EE UU crecería un 2,9% en 2018, apoyado en la inversión empresarial.

2 Amnistía fiscal. “La gran baza para los mercados no es la bajada de impuestos, sino el plan de repatriación de beneficios de las multinacionales americanas”, señala Miguel Paz, analista de Unicorp Patrimonio. De acuerdo a las previsiones de los expertos se estima que se apliquen unos impuestos de entre el 8,7 al 10% a los beneficios repatriados. “Se calcula que esto podría llevar a EE UU nada menos que un billón de dólares”, afirma Paz. En un entorno de elevada liquidez como el actual, este importe podría ser empleado por las empresas para el pago de dividendos o la recompra de acciones, algo que según el analista alcanzaría récords nunca vistos hasta la fecha. Pero las opciones no se limitan a esto. Desde la firma subrayan que el ahorro fiscal podría ser empleado en operaciones de adquisiciones. Todo lo anterior supondría nuevos catalizadores para la renta variable estadounidense.

El sector bancario de EE UU recupera niveles previos a la crisis financiera de 2007

3 Desregulación. Uno de los objetivos de Donald Trump es acabar con parte de la regulación aprobada por su antecesor, Barack Obama. De momento su atención se ha centrado en el sector financiero. El magnate está dispuesto a derogar la ley Dodd-Frank (reforma financiera impulsada tras las crisis) y eliminar los estándares de capital porque considera que penalizan en exceso a la banca estadounidense. Esto se traduce en unas menores provisiones para las entidades. Los inversores no han podido contener el entusiasmo y han desatado una oleada de compras en las últimas semanas, impulsando al sector bancario a máximos de 2007. Es decir, a niveles previos al estallido de la crisis.

4 Temporada de resultados. Las empresas se enfrentaban a una prueba de fuego con la presentación de las cuentas del último trimestre de 2016. “Los analistas habían situado el listón muy alto y la mayoría de las empresas han sido capaces de superarlo”, afirma Juan J. Fernández Figares, analista de Link Securities. Celso Otero, gestor del fondo Renta 4 USA, fija en un 5% la mejora de las cuentas de las compañías estadounidenses el pasado ejercicio. Las cifras comunicadas por las cotizadas fueron acogidas con los brazos abiertos por los inversores y sirvieron para relajar unas valoraciones ya de por sí exigentes en los principales índices de Wall Street. Otero considera que aunque los beneficios mejoraron de manera sustancial, en lo que va de año el S&P 500 ya ha descontado este efecto al acumular en menos de mes y medio una revalorización próxima al 5%.

5 Mejora macroeconómica. Que la economía estadounidense está en un ciclo económico distinto al de la zona euro, eso nadie lo duda. A pesar de que EE UU cerró 2016 con un crecimiento del 1,6%, el más bajo en cinco años, los datos que se han ido publicando evidencian la buena marcha de la economía, que se prevé que coja fuerza con el plan de infraestructuras de Trump y las sucesivas reformas que espera acometer. Donde mejor se aprecia la robustez estadounidense es en dos cifras que a los países de la zona euro todavía le queda margen de mejora: el empleo y la inflación. En enero la economía de EE UU creó 227.000 puestos de trabajo, por encima de los 175.000 que esperaban los analistas y la tasa de paro se situó en el 4,8%. Por su parte, el IPC cerró el primer mes del año en el 2,5%, su tasa más elevada desde 2012. Aunque, como en el caso de la eurozona, parte de la inflación obedece al efecto base del crudo –hace un año el petróleo estaba en niveles de 2003–, esta no es la única razón. La recuperación del IPC también se está dejando sentir sobre los salarios. Es decir, el aumento de esta es más sólido y sirve de soporte a la subida de tipos por parte de la Fed.

6 Alza de tipos. Esta semana la presidenta de la Reserva Federal de EE UU, Janet Yellen, ha comparecido ante el Congreso (Senado y Cámara de Representantes) para dar explicaciones sobre las decisiones en materia de política monetaria después de que en diciembre el organismo decidiese elevar los tipos en 25 puntos básicos, hasta el 0,5% y 0,75%. Yellen afirmó que sería contraproducente retrasar el proceso de normalización monetaria. De hecho, señaló que si se sigue la regla de Taylor, de acuerdo a los datos de los que se disponen, los tipos deberían rondar el 3,5%. Las declaraciones de la responsable del banco central de EE UU fueron recogidas por los inversores, favoreciendo al sector bancario y a las compañías de corte cíclico por encima del resto.

“A partir de ese momento el mercado empezó a confiar en que este año la Fed eleve los tipos en tres ocasiones, tal y como ya adelantó a finales de 2016”, apunta Miguel Paz. La probabilidad de subida de tipos de los fondos federales también ha aumentado. En concreto, la posibilidad de alza del precio del dinero en mayo ha repuntado desde el 45% que fijaban el lunes al 58,6% actual.

Normas
Entra en EL PAÍS