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Sede de la CNMC, en Madrid.
Sede de la CNMC, en Madrid.

PSOE y C’s pactan con Guindos entrar en la CNMC antes de su segregación

Sustituirían, junto con el PP, a los tres consejeros con los mandatos caducados desde 2015.

El pasado mes de enero, el ministro de Economía, Luis de Guindos, alcanzó un acuerdo con el PSOE y Ciudadanos para dar entrada en el consejo de administración de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a sendos vocales propuestos por estos partidos políticos y un tercero por el Partido Popular. Se trata de sustituir a los tres consejeros a los que se les acabó su mandato en septiembre de 2015: María Ortiz, Eduardo García Matilla y Diego Rodríguez.

 Teniendo en cuenta que los tres tienen derecho a repetir mandato, Guindos habría propuesto cubrir su cuota con María Ortiz, la única de los consejeros nombrados por el PP (ocho, incluido el presidente) que se ha mantenido leal al presidente, junto con Idoa Zenarruzabeitia (PNV) y Josep María Guinart (CiU). Los cinco restantes se han alineado con la vicepresidenta, María Fernández, (y están en mayoría) dentro del cisma que se vive desde hace más de un año en el seno de un organismo que está dividido en dos salas: la de Competencia, que encabeza Marín, y la de Supervisión sectorial, dirigida por la vicepresidenta.

A petición del propio presidente de la CNMC, hombre próximo a Luis de Guindos, este invitó al PSOE y C’s a participar en la renovación del consejo antes de la segregación anunciada, lo que permitiría levantar el bloqueo en que está sumido de facto el organismo. Cesar a los dos vocales afines a María Fernández; mantener a Ortiz y dar paso a los dos nuevos vocales de los grupos de la oposición, de perfil más profesional que político, daría oxígeno a Marín hasta la aprobación del proyecto de ley que anulará la Ley de Creación de la CNMC (con poco más de tres años de vida), que no se espera para antes de septiembre.

Al dar entrada al PSOE y C’s, el Gobierno contaría con el apoyo de ambos partidos en el trámite parlamentario de la ley (ambos partidos han defendido abiertamente la división de la Comisión). En 2013, el PSOE, por decisión del entonces secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, se negó a participar con el PP en el consejo de la CNMC, un polémico organismo que resultó de la fusión de los antiguos reguladores sectoriales (principalmente, los de la energía o CNE, las telecos o CMT) y la autoridad de la Competencia).

Ahora, los socialistas lo consideran una oportunidad “para desbloquear su funcionamiento, dado que la segregación va para largo”, indican fuentes conocedoras del proceso. Aunque un consejero es poco, la idea es equilibrar su presencia en septiembre, mes en que caduca el mandato de otros tres vocales.

Aunque dichas fuentes aseguran que el acuerdo se concretará en los próximos días (estaba previsto que se cerrase en la primera quincena de febrero), hay voces que alertan de dos problemas surgidos en los últimos días: por un lado, la negativa del ministro de Energía, Álvaro Nadal, a que se renueve a María Ortiz, pues debilitaría la posición de la vicepresidenta, persona afín a Nadal y Moncloa, y, lo que es más serio, la decisión del expresidente de la CMT, Bernardo Lorenzo, que pedir su incorporación a la CNMC después de que ganara el recurso presentado ante el Tribunal Supremo contra su cese anticipado. En una reciente sentencia, el Alto Tribunal haya declarado ilegales dichos ceses y obliga a ser restituidos o indemnizados.

El expresidente de la CMTpide su restitución

El pacto entre el ministro de Economía, Luis de Guindos, con representantes del PSOE y Ciudadanos para repartirse los tres sillones de los consejeros de la CNMC a los que se acabó su mandato en septiembre de 2015, se ha topado con la decisión del expresidente de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT), Bernardo Lorenzo, de pedir su incorporación al consejo de administración del organismo. Este ha ganado, junto con otro antiguo consejero de dicha comisión, Xabier Ormaetxea, el recurso presentado ante el Tribunal Supremo contra los ceses anticipados de sus mandatos. En una reciente sentencia (publicada tras el principio de acuerdo de Guindos y los partidos de la oposición) el Alto Tribunal ha declarado ilegales dichos ceses y obliga a que se les reponga o indemnice.

Aunque no faltan argumentos en contra del derecho a dicha restitución, lo cierto es que si el Gobierno no logra un acuerdo, Lorenzo podría pedir una ejecución de sentencia al Tribunal Supremo, lo que alargaría el proceso de renovación del consejo. Entre los argumentos en contra de su petición es que su cargo era de presidente y no de consejero y que el organismo que presidía en puridad ya no existe.

Además, si se tiene en cuenta el tiempo transcurrido desde su destitución y que le quedaban entonces algo más de tres años de mandato, solo tendría derecho a permanecer en la CNMChasta mayo (aunque él reclama los tres años) y el resto del tiempo se le debe abonar. En cualquier caso, si no logra llegar a un acuerdo en sus negociaciones con el Ministerio de Economía, la decisión será del propio Supremo.

El dilema político es que si Lorenzo entra en el consejo, ¿a qué partido representaría? Aunque el que fuera presidente de la CMT fue propuesto para aquel cargo por el PSOE, este partido considera ahora que, en última instancia, debería cubrir la cuota del Partido Popular. “Es un problema que debe resolver el Gobierno, pues él fue el que creó el problema”, señalan fuentes socialistas, en referencia a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

El PSOE siempre se opuso a la creación de la CNMC y advirtió en su día al Gobierno de los problemas que la fusión de los organismos acarrearía.

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