Comercio exterior
Vista de Amman, capital de Jorndania.
Vista de Amman, capital de Jorndania.

Jordania, un país en paz que quiere fomentar las renovables

Amman pretende aumentar la inversión con proyectos público-privados

Jordania carece de petróleo, pero a cambio es políticamente estable, está abierto a la inversión extranjera y ofrece oportunidades en energías renovables. Así describió el país, en una sesión organizada por la Cámara de Comercio de Madrid, Raúl Ruiz Ferrero, director de desarrollo de negocio de Técnicas Reunidas, una de las empresas españolas con más presencia allí.

El país cierra el ejercicio 2016 con un crecimiento del PIB del 2,1% y una previsión del 3,3% en 2017. Su Gobierno está llevando a cabo políticas para mejorar el marco fiscal y aumentar la inversión local y extranjera, poniendo en marcha importantes proyectos públicos en régimen PPP (asociaciones público-privadas). El país no tiene restricciones a la transferencia de capital ni a la repatriación de beneficios.

Además, va a aplicar un programa de reformas estructurales en colaboración con el Fondo Monetario Internacional (FMI) entre 2017 y 2019, que tiene como objetivo equilibrar el déficit de su economía y fomentar el desarrollo del país.

El país está interesado en conocer la experiencia española de la industria olivarera

Las exportaciones españolas a Jordania han aumentado un 45% y las principales partidas están dirigidas hábitat, medio ambiente y energía, sector químico, e industrial, según los últimos datos oficiales.

Ruiz Ferrero, de Técnicas Reunidas, señaló que la primera vez que fue a Jordania iba con la idea de que era un país “turístico y con gran riqueza cultural. Y, en efecto, lo era, pero también muchas más cosas”. Tiene muchas similitudes con España: “Ambos son democracias relativamente jóvenes, con muy buena relación entre ellos”.

Es una sociedad “muy diversa y abierta”, algo que tiene “mucho que ver con el turismo”, y con una gastronomía “muy cuidada, con un aceite de oliva excelente”. Precisamente, el país está interesado en la experiencia española con este producto.

“Sorprende que en una región con tantos conflictos armados se mantenga como un país estable y seguro. A pesar de su reducido tamaño, tiene un papel importantísimo en la estabilidad de la región. Con 9,5 millones de habitantes, tiene millones de refugiados de Palestina, Irak y Siria: un 25% de su población. Lo afrontan con muchísima generosidad y compromiso, en un momento en el que otras democracias de más largo recorrido se cuestionan libertades fundamentales”.

En cuanto a lo profesional, Técnicas Reunidas empezó a desarrollar proyectos en Jordania en 2008, para la Compañía Nacional de Fosfatos, desarrollando fertilizantes. “Es un país muy rico en estas sales, que a diferencia del petróleo, no pueden ser sustituidas por nada”. En 2014 comenzaron a rehabilitar y expandir la terminal industrial del puerto sur de Aqaba.

Técnicas Reunidas está presente en Jordania desde 2008, donde ha desarrollado proyectos de infraestructuras y de producción de fertilizantes

Jordania tiene “infraestructuras desarrolladas, con núcleos de población separados pero bien comunicados”; un clima “muy atractivo para la inversión”, al ser un país “muy cercano a un mercado muy amplio”, y “muy orientado al mercado libre”, dijo Ruiz.

También destacó el “esfuerzo” que está haciendo para reformar su sector energético, impulsando las renovables. Jordania es uno de los pocos países pobres a nivel energético de Oriente Medio, y también tiene carencias de agua.

“Se está haciendo de un modo muy racional, dando paso a la inversión privada. Emiten el mensaje de que reciben con los brazos abiertos cualquier inversión extranjera”. También en el sector del transporte de petróleo surgirán más oportunidades de negocio, si las regiones colindantes se pacifican. “Nos ha sorprendido el apetito de las instituciones financieras para participar en los proyectos”, concluyó. 

Oportunidades para las empresas españolas

Issa Murad, senador real de Jordania y presidente de la Cámara de Comercio de Amman (capital del país), señaló las oportunidades que ofrece su país para joint ventures (consorcios) en el sector de los muebles y los productos madereros, así como en el ámbito  médico y terapéutico.

Para las empresas españolas, en concreto, sobresalen las posibilidades del sector textil, como las alfombras; del plástico y la goma; químico y cosmético (como los fertilizantes); en el ámbito del aluminio; y en la industria de la construcción y de los componentes aeronáuticos, utilizando el plomo como materia prima.

Normas
Entra en EL PAÍS