Patronal tecnológica
José Manuel de Riva era el presidente de Ametic hasta el pasado diciembre.
José Manuel de Riva era el presidente de Ametic hasta el pasado diciembre.

Las pymes se imponen en Ametic: un 80% de votos en contra del cambio de estatutos

Las grandes empresas tecnológicas que habían abandonado la patronal, entre ellas Telefónica, Vodafone y Orange, no logran cambiar los estatutos de Ametic para ejercer más poder en la organización.

Esta vez el pez grande no ha podido con el chico. La asamblea general de Ametic, la patronal española de las empresas tecnológicas, rechazó ayer con el apoyo del 80% de los votos una nueva redacción de los estatutos de la asociación que proponía un voto ponderado en función de las cuotas que abonan los asociados. Un cambio que exigían los pesos pesados del sector TIC para reincorporarse a la patronal tecnológica.

Telefónica, Vodafone, Orange, Ericsson, IBM, Indra, HP y Accenture, entre otras empresas, abandonaron a finales del pasado año la patronal por discrepancias con la gestión del presidente interino de Ametic, José Manuel de Riva, y por considerar que debían elevar su control político sobre la organización dado el peso de sus organizaciones en esta industria. De hecho, estas empresas exigieron como condición sine qua non para volver a la patronal que las firmas de mayor tamaño –las que pagan más de 25.000 euros anuales de cuota– tuvieran unos derechos de voto de al menos el 50% en la junta directiva, “lo que equivaldría a que una veintena de empresas tuviera el control de una asociación con 300 asociados directos y 4.500 indirectos”, según detalló Ametic este martes en una nota.

La propuesta fue rechazada ayer por una amplísima mayoría. El 80% de los socios (su mayoría pymes) apostaron por continuar con las reglas de juego actuales de la patronal. Es decir, que todas las empresas, con independencia de su tamaño y de lo que paguen en la asociación, tengan el mismo peso, un voto.

El cisma abierto en Ametic desde el pasado noviembre parece, tras la asamblea extraordinaria celebrada ayer, más imposible de revertir que nunca. Y ello pese a que fuentes de Ametic aseguran a CincoDías que la patronal sigue abierta para todas aquellas empresas que quieran volver. La patronal aún cuenta con más de 270 compañías, según los datos facilitados por la propia organización, que indicó que seguirá trabajando "en defensa de los intereses del hipersector TIC como ha hecho desde hace 40 años".

La asamblea acordó convocar elecciones para el 9 de marzo para elegir presidente. De Riva, único candidato al cargo a finales de noviembre, renunció a su reelección para evitar que los problemas en la patronal crecieran. Ahora se dan 15 días para presentar candidaturas.

¿Nueva patronal a la vista?

Las empresas críticas con la actual gestión de Ametic decidirán ahora si crean otra patronal alternativa que defienda sus intereses, como ya advirtieron que harían si no lograban sus propósitos. Algunas compañías de las que salieron de Ametic a final de 2016 aseguraron ayer a este periódico que el plan sigue adelante; otras, en cambio, apuntaron que “prefieren pensárselo con calma” o simplemente que aún tienen que “discutirlo internamente”.

En lo que sí coincidieron todas ellas es en que la creación de esta patronal alternativa no es urgente, pues la mayoría, si no todas las empresas que abandonaron Ametic, participan en otras asociaciones que ya representan y defienden de una u otra manera sus intereses, como Adigital o la Comisión de Economía Digital de la CEOE. Las telecos, con gran peso en el sector tecnológico español, ya contaron hace años con una asociación propia, Redtel.

Mientras, Ametic afrontará un futuro complicado dado el déficit de ingresos que afronta, pues con la salida de los críticos dejará de ingresar unos 500.000 euros solo en cuotas. Aunque el impacto económico es mayor, pues algunas de las empresas que se han ido también contribuían con dinero a eventos como el clásico encuentro anual del sector de las telecos en Santander.

Como comentaban algunos directivos del sector a CincoDías, la resolución del problema abierto en Ametic iba a resultar complicado, pues conciliar los intereses de socios grandes y pequeños no es fácil.

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