Urbanismo
Las alcaldesas de Madrid y Barcelona, Manuela Carmena y Ada Colau, en un momento de las jornadas.
Las alcaldesas de Madrid y Barcelona, Manuela Carmena y Ada Colau, en un momento de las jornadas.

El futuro de las ciudades pasa por el desarrollo sostenible

Los alcaldes de las tres mayores urbes del país debaten sobre los retos del urbanismo

La urbanización en el mundo no va bien”. Así, sin rodeos, calificó ayer la situación Joan Clos, exalcalde de Barcelona y director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, ONU-Habitat. Lo hizo en un congreso organizado en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid en el que participaron, entre otros, los alcaldes de las tres ciudades más pobladas de España: Manuela Carmena (Madrid), Ada Colau (Barcelona) y Joan Ribó (Valencia).

El propósito de las jornadas: debatir los retos que comporta la implementación de la llamada Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Se trata de un documento adoptado por la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2015 que fija 17 objetivos encaminados a erradicar la pobreza y cimentar el desarrollo sostenible de las ciudades.

Clos destacó que los desafíos a los que se enfrentan las urbes, en las que ya viven 3.800 millones de personas, cifra que se duplicará en los próximos 30 o 40 años, varían en función de la región. “En el mundo desarrollado tenemos tres grandes retos: combatir el aumento de las desigualdades, controlar el efecto del cambio climático y afrontar la pérdida de accesibilidad a la vivienda”, expuso quien fuera ministro de Industria, Comercio y Turismo. En este sentido, aseguró que más del 60% de los gases de efecto invernadero se emiten en las ciudades, y que el encarecimiento de la vivienda en los centros urbanos, muy superior al aumento de la renta media de la población, “es un proceso que se está dando en todo el mundo”.

Colau señaló al respecto que los alquileres han aumentado un 15% en Barcelona en los últimos años, mientras la renta de las familias se ha mantenido estable. “Esa tendencia está empujando a los vecinos a trasladarse a las afueras, lo que comporta una pérdida de identidad para la ciudad”, espetó.

Buscar modelos de desarrollo respetuosos con el medio ambiente deberá ser una de las obsesiones de los alcaldes de los grandes núcleos urbanos, tal y como marca la Agenda 2030. ¿Cómo se puede lograr eso? Una de las claves, comentaron los expertos, pasa por la movilidad. “En la Ciudad de México hay 300 coches por cada 1.000 habitantes”, ilustró el secretario de Estado de Cooperación Internacional para Iberoamérica, Anselmo Menéndez. Eso, dijo, no solo causa un caos de tráfico inasumible, sino que es un gran foco de contaminación.

  • Movilidad

"La legislación debe acompañar los cambios, no obstaculizarlos”

Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid

La empresa privada también tiene algo que decir en el debate de la movilidad. “Hay muchas tecnologías que ya se están probando y que van a cambiar sustancialmente la manera en la que funcionamos. La clave no está tanto en perseguir a Uber o Cabify, sino en ver cómo esos sistemas pueden ayudar a reducir el número de vehículos privados en las ciudades”, expuso el director de Administraciones Públicas de Vodafone, Diego Torrico.

Apostar por el transporte público y liberar las calles de tráfico rodado son dos de las herramientas que tienen en su mano las ciudades para reducir emisiones. “El debate sobre la peatonalización de la Gran Vía es muy interesante, porque habla de cómo debe ser el reparto del espacio urbano entre peatón y automóvil”, indicó el decano del COAM, José María Ezquiaga. “En Madrid, el 60% del espacio es para el tráfico. Solo con limitarlo a los vecinos ya se lograría un urbanismo mucho más amable”, lanzó a modo de propuesta.

Carmena, por su parte, aludió a los problemas que está encarando el mencionado plan. “Desde que empezamos a trabajar en la peatonalización de la Gran Vía hemos afrontado cuatro o cinco resoluciones judiciales que nos han hecho modificarlo e irlo posponiendo. Necesitamos una legislación menos abstracta y que acompañe los cambios”, espetó la alcaldesa. Con todo, su equipo anunció ayer mismo que dedicará cinco millones de euros a remodelar la arteria madrileña, que pasará a tener dos carriles por sentido: uno para transporte público y otro a vecinos y carga y descarga.

  • Energía

“Lo que pasa en las ciudades le interesa a todas las administraciones”

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona

Otro de los campos de batalla de los consistorios para adaptarse a las exigencias ambientales de la ONU tiene que ver con la energía. “Nos gustaría discriminar con impuestos el uso de gasóleo frente a la gasolina, pero no podemos por no ser competencia local”, enfatizó Ribó. Carmena también reclamó, a este respecto, un mayor margen de maniobra de las ciudades. “Queremos actuar en materia de energía solar, pero nos chocamos una y otra vez contra la legislación restrictiva del Estado”, expuso.

  • Vivienda

Uno de los objetivos implícitos de la Agenda 2030 también es garantizar el acceso a la vivienda al máximo de ciudadanos posible. “Hacemos lo posible por lanzar promociones de vivienda pública, pero estamos al límite de nuestra capacidad presupuestaria”, aseguró Colau, que reclamó una revisión de los mecanismos de financiación de las ciudades. Ribó puso como ejemplo de las ineficiencias normativas el hecho de que el Ayuntamiento de Valencia está tratando de comprar viviendas a los bancos, pero estos no quieren vender por tenerlas sobrevaloradas y el consistorio no puede multarlas ni tomar otras medidas.

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