Smartphones
Juan Yuan, cofundador de Weimei, muestra los tres smartphones de su nueva marca de móviles.
Juan Yuan, cofundador de Weimei, muestra los tres smartphones de su nueva marca de móviles.

Weimei, nueva marca española de móviles, aspira al 2% del mercado en 2018

La compañía, creada en Madrid por dos jóvenes emprendedores hijos de emigrantes chinos, se ha aliado con Gionee, quinto mayor fabricante de móviles en China tras superar este agosto a Samsung.

Weimei es aún una marca desconocida para la mayoría de españoles, pero promete pisar fuerte en el mercado de la telefonía móvil. La startup, 100% española, fue fundada a mediados de 2015 por dos jóvenes emprendedores, Juan y Pablo Yuan, primos e hijos de emigrantes chinos. “Nuestra pasión por la tecnología viene de familia”, dice el primero de ellos. “Mi padre llegó a España en 1990 y montó varias tiendas de fotografía, que después transformó en bazares de electrónica de consumo, donde podían comprarse diferentes dispositivos, entre ellos móviles que nos gustaba probar”.

Ambos emprendedores son conscientes de que hacerse un hueco en el complicado mercado de la telefonía inteligente no es fácil, pero están convencidos de que con su propuesta “de traer al mercado smartphones de calidad a buenos precios les permitirá conquistar al consumidor. La compañía también cuenta con otra baza clave: un socio de lujo, Gionee, desde el pasado agosto quinto mayor fabricante de móviles en China (tras arrebatar el puesto a Samsung). Esta compañía, que cuenta con una producción anual de más de 30 millones de teléfonos y capacidad para producir hasta 80 millones de unidades anuales, será la encargada de fabricar en China los terminales de Weimei, aunque será esta la que desde España se ocupe de la gestión de venta y soporte posterior. La compañía madrileña presume de ofrecer un servicio técnico que se compromete a resolver cualquier incidencia en solo cinco días laborables (en la Península y Baleares).

La compañía ostenta la comercialización en exclusiva de Gionee para España y Portugal

Pese a su corta vida, la startup española ya cuenta con dos etapas muy diferenciadas. La primera, cuando lanzó su primer smartphone al mercado (el Weimei We) en septiembre de 2015. Entonces, su socio era Unistar, un pequeño fabricante de teléfonos chino, con el que pronto rompió su colaboración. “Apenas duró unos meses porque tuvimos problemas con los tiempos de producción; no nos garantizaban las entregas que teníamos comprometidas”. La segunda, ya de la mano de Gionee, permitió a Weimei lanzar el pasado febrero el Weimei wePlus, “un teléfono con acabados y prestaciones premium”.

Mezcla de culturas

Desde entonces, la firma no ha parado de lanzar terminales. En mayo estrenó su modelo de entrada Neon con 4G Quad Core, Android 6.0, 16 GB de memoria y doble WhatsApp, con un precio de 99 euros. Después llegaron los Force y Force X para un público más exigente (cuestan 159,99 euros), y posteriormente su actual buque insignia, el wePlus 2, que por 329 euros “trae todo lo último de la tecnología: acabado unibody en aluminio, sensor de huella, pantalla de 5,5 pulgadas Full HD”, asegura Yuan, que recuerda que hay muchas compañías que venden equipos baratos pero no dan garantía ni asistencia técnica en España.

Un socio clave para soñar con el éxito

Gionee, que solo es superado en China en ventas de móviles por Oppo, Vivo, Huawei y Apple, no solo fabrica los móviles de Weimei. También cede a esta firma el diseño de sus terminales. “Es un diseño compartido”, dice Juan Yuan, que aclara que su socio chino no tiene participación en la empresa madrileña, que ostenta la comercialización en exclusiva de Gionee para España y Portugal. “Ellos tienen su propia marca en China y en India, pero no quieren vender globalmente porque no pueden dar el servicio posventa y, por eso, en otras geografías trabajan como OEM (fabricando móviles para diferentes empresas)”, aclara Yuan, que cree que la alianza entre Gionee y Weimei es muy beneficiosa para ambas. “Sin la involucración de Weimei, sin nuestro input y testeo local y sin la personalización del software que ponemos nosotros a los terminales el proyecto no sería posible”.

El conocimiento de la cultura china y de los gustos de los consumidores españoles, y de cómo se desenvuelven los negocios en ambos países, ha sido clave para el impulso de esta compañía, que desarrolla su actividad en un mercado, el de los teléfonos móviles libres, que en España supera los 7,6 millones de unidades al año y donde las marcas emergentes tienen un 10% de cuota. Una suculenta tarta de más de 760.000 dispositivos, cuyo valor anual de mercado ronda los 230 millones de euros.

Yuan explica que el objetivo de Weimei es hacerse con una cuota del 2% en el mercado español en uno o dos años. “Estamos hablando de vender unas 200.000 unidades al año”, dice. Mientras, recuerda que en 2015 (periodo que les sirvió de prueba y cuando aún no tenían a Gionee como aliado) vendieron unas 3.000 unidades. Este año cerrarán con unos 25.000 móviles vendidos. En su estrategia, la compañía combina la venta directa a través de su web y a través de distribuidores. Sus terminales ya están disponibles en Amazon, Carrefour, Media Markt, Worten, PcComponentes, Phone House, Tien 21, Cadena Master o Milar. Como mayoristas, la firma trabaja con Ingram Micro, DMI, Globomatik, Megasur y Telenets.

Juan y Pablo Yuan van poco a poco encajando piezas, intentando armar un proyecto exitoso. “Hay quien nos tilda de locos por entrar en este negocio donde hay grandes empresas, algunas muy difíciles de atacar. Pero el móvil es un producto que todo el mundo usa y cambia con frecuencia. Además, la historia nos ha demostrado que siempre hay oportunidades. Mire Blackberry o Nokia, eran dos gigantes de este negocio y hoy no lo son. La tecnología cambia muy deprisa y eso hace que quien no se renueve e innove se quede atrás, pero también abre muchas ventanas de oportunidad y si haces las cosas bien puedes subir muy arriba”, señala Juan, que confía en lograrlo. Weimei tiene una plantilla de 15 personas (9 ingenieros que trabajan en las instalaciones de su socio chino), además de contar con dos comerciales que trabajan a comisión y un freelancer.

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