Su retribución no está ligada al rendimiento
De izquierda a derecha, los futbolistas Neymar, Messi y Cristiano Ronaldo, en la rueda de prensa previa a última gala de entrega del Balón de Oro.
De izquierda a derecha, los futbolistas Neymar, Messi y Cristiano Ronaldo, en la rueda de prensa previa a última gala de entrega del Balón de Oro.

Los privilegios salariales de los deportistas

Cristiano Ronaldo ganó en 2015 más de 45 millones. No levantó ningún título. Los expertos recomiendan pagar por lograr objetivos, como sucede con los sueldos de los consejeros delegados.

La temporada 2014/2015 terminó de forma aciaga para el Real Madrid. Tras un inicio prometedor, el equipo cerró el año sin levantar ninguno de los tres grandes títulos. Algo que no impidió que su estrella, Cristiano Ronaldo, terminara como el tercer deportista mejor pagado del mundo, con algo más de 45 millones de euros brutos recibidos de su club, según la revista Forbes. Acabó, incluso, por encima de Messi, que condujo al FC Barcelona a levantar el triplete por segunda vez.

En el lado contrario, David Zaslav, presidente ejecutivo de Discovery Communications y el directivo mejor pagado de 2014, se embolsó ese año 138 millones de euros. Solo tres millones correspondían a su sueldo fijo. El resto llegó a través de variables por el cumplimiento de objetivos. Un caso excepcional por la cantidad final cobrada, pero una muestra de una práctica ya extendida entre las grandes corporaciones mundiales. “Incluso los reguladores ya recomiendan pagar por conseguir, no pagar por estar”, sintetiza Rafael Barrilero, socio de Mercer en España. “Se pretende alinear el sueldo con la creación de valor, vincularlo con el resultado. Y si se cumple el objetivo, la empresa estará encantada de pagar el premio correspondiente”, añade Barrilero.

En el caso de los deportistas de alto nivel que se desempeñan en deportes de equipo, y que por las cifras que perciben pueden equipararse a los altos ejecutivos, casi la totalidad de su sueldo corresponde a una cantidad fija, a la que pueden añadirse cláusulas por objetivos colectivos y personales, aunque como explica Sandalio Gómez, profesor emérito del IESE, “es una parte mínima; el fijo es la parte fuerte”. Una cantidad que no varía, pese a que los resultados a finalizar la temporada puedan no ser los esperados. Josep Lluís Marcó, socio de Seeliger y Conde, y exdirector financiero del Espanyol, lo ejemplifica:“Un equipo de fútbol puede acabar descendiendo a segunda, o no clasificarse para la Liga de Campeones, y sus jugadores cobrarán lo mismo. Pero el club ve reducidos sus ingresos, y se genera un profundo problema financiero”.

En el caso del sueldo de un consejero delegado, se contemplan aspectos como el liderazgo en la estrategia que traza para la compañía, la definición de esos objetivos, las responsabilidades que asume y “la dimensión y complejidad” del negocio que desarrolla, como explica Sergi Pérez, socio director de Hay Group, mientras que en el deporte, la expectativa es la de un rendimiento acorde, ni siquiera “una evaluación de las actitudes”, como pide Sandalio Gómez.

Sin embargo, la situación actual en deportes como el fútbol, con un amplio grado de competencia y la llegada de más ingresos, hace difícil que vaya a cambiar la manera en que se retribuye a los profesionales. Es lo que Josep Lluís Marcó, de Seeliger y Conde, llama “el efecto armamentístico”:la competencia hace que siempre haya un equipo dispuesto a pagar más que los rivales por un mismo jugador, que sale beneficiado por una espiral que, en la actualidad, funciona con fuerza.

Tradición anglosajona

“Por eso, no es el mejor momento para hacer cambios. Cada vez hay más ingresos y los deportistas quieren participar de ellos, y es una cultura difícil de cambiar. Los deportistas y los representantes saben que tienen un amplio poder”, cree Sandalio Gómez, quien aboga por una serie de cambios en los sistemas de retribución de los deportistas, como la tradición de negociar los contratos “en neto, algo que no se hace en la empresa”. Esto significa que, el deportista o su representante, negocia sus contratos en base a cantidades netas, con lo que su salario bruto, con impuestos, es todavía mayor. Gómez también comparte la idea de ligar más sus sueldos a los objetivos del equipo, al modo empresarial, y no tanto a logros personales, “porque puede condicionar su actitud”. Algo que, como afirma Sergi Pérez, de Hay Group, “si la política está bien diseñada, es un modelo más sostenible. La prueba es el endeudamiento feroz de los clubs de futbol en los últimos años”. En algunos de los principales clubes del mundo, las cantidades destinadas a cubrir los salarios llegan a suponer el 50%o el 60% de la facturación anual, un ratio que, en España, la Liga ha querido frenar a través del control económico y un límite salarial. Además, los deportistas de referencia en el mundo cuentan con ingresos por publicidad. Por ejemplo, Cristiano Ronaldo ingresó 20 millones más, además de su salario, por este concepto.

Pérez detalla que, en el mundo anglosajón, la importancia de los variables tiene más peso, llegando a alcanzar el 120% del salario fijo en EEUU, sobre todo “en escenarios con significativos retos de crecimiento, expansión internacional o diversificación del negocio”. Como amplía Rafael Barrilero, de Mercer, “en EEUU se guían mucho por el liderazgo, por retribuir a la gente que es capaz de conseguir sus objetivos”. Uno de los últimos ejemplos es el de Sundar Pichai, consejero delegado de Google, al que su compañía recompensará con un paquete de más de 200.000 acciones, valorado en casi 180 millones de euros.

En España, con un 60%, se sigue dando una fuerte cultura de salario fijo, aunque Barrilero cree que la tendencia a “premiar el conseguir, y no el estar”, va en aumento. En 2014, Pablo Isla, consejero delegado de Inditex, ganó 7,9 millones de euros. De ellos, más de la mitad, 4,58, procedieron de la retribución variable. Un sistema que, para el experto de Mercer “es más equitativo con los accionistas”.

Los ejecutivos que más cobran

David Zaslav, CEO de Discovery
David Zaslav, CEO de Discovery

David Zaslav: Presidente y consejero de Discovery Communications, ganó en 2014, último año con datos disponibles, 138 millones de euros. De esos, solo tres corresponden a su salario fijo. La mayor parte de esa cifra se explica por un paquete de acciones valorado en 128 millones de euros, pero que recibirá de forma paulatina durante los seis años de su contrato. Entre 2007, cuando accedió a su cargo, y el ejercicio 2014, Discovery multiplicó por cuatro su valor bursátil, por lo que fue premiado.

Michael T. Fries: Como Zaslav, ostenta el cargo de presidente y consejero delegado de Liberty Global, compañía de telecomunicaciones y televisión por cable que facturó unos 16.000 millones de euros en 2014. Ese año, Fries fue el segundo consejero delegado mejor pagado del mundo, con una cantidad total de 99 millones de euros. De ellos, 1,6 millones correspondían a su retribución fija. Unos 80 procedieron de un paquete de acciones, y alrededor de 12, de conceptos variables.

Mario J. Gabelli: Es el consejero delegado que más cobra en Wall Street. Encabeza la firma financiera Gamco, de la que recibió en 2014 unos 78 millones de euros. El año anterior, ya había ganado 75 millones. La particularidad de la retribución de este ejecutivo es que está ligada a los beneficios antes de impuestos que registre la compañía, y de los que le corresponde un 10%. Que su firma gestione cada vez más activos, y por tanto, aumente su cifra de negocio y sus beneficios, redunda en su salario.

Satya Nadella:  Principal ejecutivo de Microsoft desde 2013, tras la salida de Steve Ballmer, tuvo un salario durante el ejercicio 2014 de 75 millones. La parte fija de su sueldo es aún inferior a la de sus competidores en este ránking, al no llegar al millón. El grueso de su sueldo del citado año se estructuró de esta forma:un bonus por objetivos de 3,2 millones;un paquete de acciones por valor de 52 millones, que no podrá canjear hasta 2019; y otro bonus de retención de 12 millones.

Los deportistas mejor pagados

El boxeador Floyd Mayweather
El boxeador Floyd Mayweather

Floyd Mayweather: Este boxeador de 38 años protagonizó en 2015 el llamado “combate del siglo”. Su rival fue Manny Pacquiao, el segundo en esta lista. Mayweather, según los datos de Forbes, ganó unos 265 millones el año pasado, 250 gracias a esa pelea. En su caso, como deportista individual, ingresa en su bolsillo todo lo que generen sus peleas. Él lo hace a través de su propia sociedad, Mayweather Promotions, con la que gestiona la carrera de otros púgiles.

Manny Pacquiao: Rival de Mayweather y perdedor de ese combate, también sale derrotado en la comparación económica con el estadounidense. Este boxeador filipino ganó 140 millones de euros en 2015. Es el mismo caso que el de Mayweather. Pacquiao es dueño de su carrera, y él mismo negocia y gestiona las condiciones de todos sus combates. En principio, hasta este año. Está previsto que se retire el próximo 9 de abril, a no ser que los empresarios del boxeo le tengan preparado otro botín.

Cristiano Ronaldo: El futbolista del Real Madrid se embolsó 70 millones de euros en 2015, según la revista Forbes. Casi 47 procedieron de su ficha en el club madridista, pese a terminar la temporada 2014/15 sin ganar alguno de los grandes títulos, aunque sí levantó el Balón de Oro. La cantidad restante corresponde a sus acuerdos comerciales. Ronaldo es imagen de marcas como Nike, Herbalife o Banco Espíritu Santo. También ha iniciado su propio negocio de ropa textil, llamado CR7.

Lionel Messi: El futbolista argentino, nombrado Balón de Oro el pasado mes de enero, llevó a su club, el F. C. Barcelona, a levantar Liga, Copa y Liga de Campeones el año pasado. A cambio, recibió una ficha de 46 millones de euros brutos. A esa cantidad hay que añadir 19 millones en concepto de ingresos comerciales. Pero su contrato puede cambiar en breves fechas. Según ha trascendido, una de las cláusulas de su contrato contempla que doblará su ficha a partir del próximo verano.