El Ibex se ha dejado un 6,65%
Inversores el jueves 7 de enero de 2016 en una casa de valores de Pekín (China)
Inversores el jueves 7 de enero de 2016 en una casa de valores de Pekín (China) EFE

Las claves de la crisis bursátil del comienzo del ejercicio

Son cinco los motivos que han llevado al selectivo español al peor arranque de su historia

No son nuevos los motivos que han provocado el peor arranque de año de la historia del Ibex 35, pero sí se han vuelto mucho más profundos. Los factores que contribuyeron a que el selectivo nacional encadenase diez sesiones seguidas en negativo y a que acabase 2015 con el peor último mes desde 2002, se han recrudecido en la última semana. A diferencia de las caídas del último tramo 2015, en las que el Ibex se desplomaba por el factor político y en contra de las alzas que experimentaba el resto de parqués del Viejo Continente, ahora todas las Bolsas caen a plomo sesión tras sesión, con la volatilidad por las nubes.

1) China contagia su locura bursátil

Todos los inversores están pendientes de lo que ocurre en el gigante asiático. Este comienzo de año se mira con lupa cada cierre de sus índices bursátiles, cada dato macroeconómico nuevo. Cualquier indicio, en definitiva, que sea susceptible de funcionar como un termómetro respecto al estado de una economía a la que muchos creen enferma. Pero puede que no esté enferma. Muchos analistas apuntan a que China crece menos, sí, pero también porque crece de manera diferente, enfocado en el consumo en lugar de hacia la inversión a través del endeudamiento.

Pero el temor de los inversores no es infundado. En el último año, se ha demostrado que, al dicho de “cuando Estados Unidos estornuda, Europa se constipa”, habría que añadirle el factor China. Pese a que los expertos advierten de que su Bolsa no es un reflejo del estado de su economía, las notables caídas vividas, que activaron los nuevos mecanismos de seguridad y provocaron el cierre prematuro de sus índices, tiñeron de rojo la renta variable mundial.

Menos de una semana ha durado esta nueva norma bursátil de cierre anticipado de la sesión para el control pérdidas. Las autoridades chinas decretaron su abolición tras una sesión, la del jueves, que únicamente estuvo activa durante 15 minutos. Y es que los expertos coinciden en que la “red de seguridad” magnificó la sensación de catástrofe acerca de lo que ocurría en el continente asiático.

2) El yuan en devaluación constante

En cualquier caso el motivo que propagó el pánico en la renta variable china fue una nueva devaluación de su moneda. En concreto, la mayor depreciación del yuan desde que en agosto se redujera su valor un 5%, medida que desencadenó también turbulencias en los mercados de todo el mundo y dio lugar al lunes negro, en el que el Ibex 35 llegó a perder un 5%.

La de esta semana ha sido la octava devaluación consecutiva y la opinión de George Soros, uno de los inversores más reputados del mundo, que señaló que la devaluación que ha hecho China de su moneda supone una transferencia de sus problemas al resto del mundo, ha calado en los inversores.

3) El petróleo no encuentra suelo

El precio del crudo ha perdido un 10% de su valor esta semana y acumula una caída del 70% desde que su cotización marcara máximos de 115 dólares en noviembre de 2014. En este aspecto, las dudas que despierta la economía china (el gigante asiático es el segundo mayor consumidor del mundo) son también uno de los motivos de la caída del precio del petróleo, pero ni el único ni el más importante.

Detrás del incremento de la volatilidad en el precio del crudo, y de que haya dejado de ser considerado un valor refugio por parte de los inversores, se encuentra la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y su plan de incrementar al máximo el suministro de oro negro al mercado. Esta estrategia iniciada en 2014 y abanderada por Arabia Saudí, pretende hundir el precio del petróleo con el objetivo de expulsar a los productores menos eficientes y elevar o mantener su cuota de mercado.

A ello se le han sumado este 2016 las tensiones geopolíticas avivadas en Oriente Medio tras la ejecución del clérigo chií Nimr Baqir al Nimr por parte de las autoridades de Arabia Saudí, un país regido por los suníes. La respuesta de Irán, de mayoría chií, se materializó ese mismo día con revueltas que derivaron en el incendio de la embajada saudí en el país.

Pese a que este tipo de acontecimientos suelen conllevar un incremento en el precio del petróleo, en este caso, los inversores están más pendientes del plan de la OPEP y ven como, con el primer y el quinto productor del cártel enfrentados, un pacto para reducir la producción y estimular el precio del crudo se aleja cada vez más.

4) Las materias primas, en mínimos

Los futuros de las materias primas cotizan en niveles de mínimos históricos según el Bloomberg Commodity Index. China, de nuevo, atrae todas las miradas de los inversores este asunto, pues se trata del primer importador de recursos básicos del mundo y son los temores a su desaceleración los que están lastrando su precio. 

En lo que va de 2016, las compañías relacionadas con las materias primas han sufrido con gran intensidad los desplomes bursátiles. En Europa, en el Stoxx 600 se han colocado como farolillo rojo de la semana con una caída del 12,5% y, en el Ibex 35, ArcelorMittal ha ocupado también el puesto de cola con una caída del 13,4%. La compañía española se encuentra ya en mínimos históricos, como muchas de las empresas con las que comparte sector. Y es que la tendencia bajista de estas cotizadas ya viene de lejos. Desde niveles máximos alcanzados en abril de 2015, han caído nada menos que un 50%, sumidas, además, en una alta volatilidad tanto en las caídas como en las, menos frecuentes, alzas.

5) La crisis asola a los emergentes

Los merados emergentes, con especial participación de Brasil, tienen una importancia capital para algunos de los pesos pesados del Ibex. “No es que el negocio de las grandes cotizadas del Ibex en los países en desarrollo esté yendo mal, todo lo contrario, pero la continua devaluación de sus monedas hace que, al cambio con el euro, los beneficios sean mucho menores”, explican desde XTB.

Con la crisis en España, varias grandes compañías se expandieron en estos países en busca de la rentabilidad que se les negaba en el mercado interno. Durante años, los beneficios fueron jugosos, pero ahora, sus cuentas de resultados y cotizaciones se ven golpeadas, lo que explica en cierto modo las diferencias, a la baja, entre el Ibex 35 y otros índices europeos menos expuestos.
Los mercados emergentes son los principales exportadores de materias primas y muchos de ellos tienen a China como principal cliente. Si a esto se le suma un porcentaje de deuda en dólares relativamente alto, se obtiene un cóctel explosivo que explica por qué varios de los países con mayores niveles de crecimiento se encuentran ahora en recesión.