Ventajas de ser autónomo frente a SL y viceversa

Ventajas de ser autónomo frente a SL y viceversa

Escoger entre ambas opciones es lo primero que deberemos hacer antes de emprender

Antes de poner en marcha cualquier proyecto empresarial hay que valorar el modelo que más se adecúe a nuestras necesidades. Esto supone elegir entre darse de alta como autónomo o como sociedad limitada. Cada una de estas opciones cuenta con sus ventajas e inconveniente, que nosotros te ampliaremos a continuación gracias a David Pazos Carballal, licenciado en ADE con Máster en Banca Finanzas y Máster en Dirección Financiera en mvpasores.

Ventajas de la Sociedad Limitada frente a autónomos

  • Responsabilidad limitada: esto supone que cuando la sociedad adquiere una serie de deudas, éstas se sufragarán con el patrimonio de la compañía, mientras que en el caso de los trabajadores por cuenta propia, el autónomo vería comprometido su patrimonio personal o incluso el de su cónyuge.
  • Fiscalidad: las sociedades limitadas no se encuentran sujetas a un escalado de gravamen como es el IRPF en el caso de los autónomos. Esto implica que aunque se obtengan unos beneficios elevados, no hay que tributar más.
  • Transmisiones de participaciones: el proceso resulta muy sencillo. Únicamente hay que ponerle un precio y transmitir las participaciones. La inclusión o baja de nuevos socios tampoco presenta grandes dificultades.

Inconvenientes de la Sociedad Limitada en comparación a los autónomos

  • Inversión de inicio: a la hora de constituir una sociedad limitada se exige un capital mínimo de 3.000 euros. Sin embargo, un trabajador por cuenta propia no requiere de esta inversión.
  • Constitución: el papeleo y los trámites de constitución resultan más costosos y complejos cuando montemos una sociedad limitada. Nada que ver con las facilidades que existen para darse de alta como autónomos individuales.
  • Requisitos fiscales: una vez que se ponga en funcionamiento la sociedad limitada, hay que decir que estará sujeta a más trámites burocráticos y fiscales si se compara con los autónomos. Entre otras cosas nos exigirán las retenciones de IRPF, liquidaciones de IVA, declaraciones informativas, además de depositar en el Registro Mercantil los libros contables cada año y llevar una contabilidad acorde con el Código de Comercio.

Es posible que la sociedad limitada esté pensada sobre todo para aquellos negocios que cuenten con una estructura más grande y que esperen unas ganancias más elevadas con el tiempo.

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