Al sector privado se le pide un paso más allá de la RSC
Carlos Abad, presidente de Ashoka España, durante su intervención en la mesa redonda sobre finanzas de la jornada Compartiendo valores.rn
Carlos Abad, presidente de Ashoka España, durante su intervención en la mesa redonda sobre finanzas de la jornada Compartiendo valores.

Emprendimiento social con retorno económico

Un emprendedor social es una persona que identifica un problema social y lo aborda cambiando el sistema que lo provoca, según la definición de Ashoka, la mayor red mundial de emprendedores sociales innovadores. Y su objetivo es que sea rentable económicamente, pues es la base para garantizar la sostenibilidad y la escalabilidad.

Pero para garantizar la eficacia y el impacto, el emprendedor social necesita aprovechar las habilidades y el conocimiento de las empresas. Al sector privado se le pide ahora que dé un paso más, superando los conceptos de filantropía y RSC, que son solo un pequeña parte de su potencial, para introducir el impacto social dentro del propio negocio.

Se establece, así, lo que desde Ashoka se denomina cadenas híbridas de valor. Se trata de alianzas entre una organización social y una empresa privada o ente público que, mediante la unión de sus respectivas fortalezas, consiguen generar un impacto social al mismo tiempo que se genera un retorno económico para ambas partes.

Valor compartido

Pierre Buffet, senior manager de estrategia de PwC, avanzó algunos datos de un informe elaborado por la firma Valor compartido y que se dará a conocer a finales de mes. La principal conclusión del mismo es que en España existen iniciativas de cadenas híbridas de valor, pero son muy pocas y aún incipientes. Buffet destacó que en España hay un contexto específico, que es la falta de conocimiento, lo que lleva a que se sea reacio a colaborar.

Buffet desgranó las características de estos proyectos. Son iniciativas que hay que sacarlas de la RSC de las empresas. No se puede plantear como iniciativa del buenismo; funcionan cuando tienen muchos beneficios, incluso económicos. No se puede plantear como un proyecto con un resultado esperado desde el primer día; hay que tomar riesgos. Y finalmente, para esta iniciativa no puede haber un solo dueño.

La Fundación Seres y Ashoka organizaron la semana pasada en Madrid un encuentro para debatir acerca de las cadenas híbridas de valor, bajo el título Transformando el futuro de la responsabilidad social corporativa, dentro del ciclo Compartiendo valores. Por primera vez en España, más de 40 empresas trabajaron junto con 8 emprendedores sociales europeos con el objetivo de crear alianzas rentables y de alto impacto entre el sector social y el privado. Allí dialogaron emprendedores sociales de la red global de Ashoka y empresas como BBVA, Citi, Axa, Pascual, El Corte Inglés, Leroy Merlin o Endesa.

En uno de estos diálogos se dio a conocer la alianza entre Specialisterne y SAP. Specialisterne está transformando la forma en la que la sociedad percibe el autismo (trastornos del espectro autista, TEA). Specialisterne emplea a personas con TEA y ofrece servicios basados en sus fortalezas: gran atención al detalle y excelente memoria. SAP, empresa líder en el desarrollo de productos informáticos de gestión empresarial, ha firmado un acuerdo para la contratación de personas con TEA. En los primeros ensayos llevados a cabo en Irlanda, India, Canadá y EE UU los empleados con TEA demostraron que son capaces de reducir los errores en la comprobación de software en un 4,5%. SAP se ha comprometido a que en 2020 el 1% de su plantilla (650 empleados) sean personas con TEA.

Prevenir el sobreendeudamiento

Otro ejemplo es el de Crésus con La Banque Postale. Crésus ha desarrollado un modelo pionero para prevenir el sobreendeudamiento financiero de las personas y evitar así la exclusión social que esta situación acarrea. Cuando el banco detecta un caso, le propone una entrevista con Crésus, que analiza el caso, desarrolla un presupuesto, formación, apoyo legal y un seguimiento personalizado que permite a sus usuarios mejorar su gestión y situación financiera. El 71% de personas en riesgo de impago asesoradas por Crésus han sido capaces de devolver sus créditos y asesoran a más de 100.000 personas al año en Francia. Hasta la fecha, gracias a esta alianza, La Banque Postale ha evitado embargos y ha recuperado más de 400.000 euros en créditos ya vencidos.

ColorADD, del emprendedor social de Ashoka en Portugal Miguel Neiva, es un código para que las personas daltónicas puedan distinguir los colores. ColorADD ha impulsado cadenas híbridas con más de 10 empresas haciendo que sus productos sean más accesibles para personas daltónicas. Además, Viarco, una marca de lápices portuguesa, y ColorADD han cocreado la primera gama de lápices de colores para daltónicos. Gracias a esta alianza no solo han fomentado una mayor integración de niños daltónicos en las escuelas, sino que Viarco ha encontrado un nuevo nicho de mercado, con 220.000 lápices vendidos en 20 países.

También se pudieron conocer las experiencias de Siel Bleu (que tiene una alianza con Danone), Discovering Hands, Lanzaderas de Empleo (una iniciativa de José María Pérez, Peridis, y Álvaro Retortillo), Épiceries Solidaires y Vitamine T.

Alianza BBVA-Cáritas para alquiler de viviendas

En España, aunque pocos, también existen casos de éxito de cadenas híbridas de valor entre empresas privadas y organizaciones sociales. Uno de estos casos es el de la alianza entre BBVA y Cáritas Diocesana de Barcelona para sacar adelante un proyecto de viviendas sociales.

Cáritas Diocesana de Barcelona venía desde los años noventa desarrollando un servicio de mediación en vivienda para alquileres y desahucios (ha evitado 900 lanzamientos), con un stock de 80 casas que con la crisis se mostró insuficiente, explica Carme Trilla, representante de esta organización.

Ahora, tras el acuerdo con BBVA para ocupar viviendas vacías para alquiler social, la organización ha multiplicado el stock de casas por diez. Son viviendas situadas en las zonas de demanda. Se les realiza una aportación económica para su rehabilitación, en su caso, que la pueden hacer los mismos afectados, como empleo de reinserción. “No es solo instalarlos en la vivienda, damos todo el acompañamiento para lograr la reinserción social”, destaca Carme Trilla.

BBVA, que lleva ya dos años con el proyecto, eligió a Cáritas porque, “ante la dificultad de priorizar, nos ofrece la confianza que aporta que esté arraigada y pegada al territorio, además de su capacidad de gestión”, señala Esther Farrerons, de comunicación de BBVA en Cataluña.

“Todo un ejemplo y un modelo que es replicable con otras entidades”, subraya Carme Trilla.

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