Tribuna

Una puerta a la esperanza

Los Presupuestos Generales del Estado para 2015 abren una puerta a la esperanza en lo que se refiere a la creación de estímulos al crecimiento y, por tanto, a efectos reconocibles sobre el empleo, aunque todavía contienen políticas de ajuste que no permiten un despegue significativo y recuperador de la inversión pública tan sacrificada desde el año 2010.

Los efectos que sobre la industria de la construcción induzcan, por tanto, estos Presupuestos van a ser limitados, teniendo en cuenta que la actividad del sector continua decreciendo.

La actividad del sector de la construcción en 2013 fue de 102.816 millones de euros en términos de producción, un 17% inferior a la de 2012. Se estima que la caída del año 2014 sea del 4%, terminando el año con alrededor de 98.000 millones de euros.

La Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) de la construcción durante los dos primeros trimestres del año 2014 también ha continuado descendiendo, siendo un 7,77% inferior al del mismo periodo en el año anterior. Además, la FBCF de construcción representaba en el año 2007 casi el 22% del PIB y en el segundo trimestre del año 2014 apenas representa el 9%.

En términos de visados de obras, si bien es cierto que durante los primeros meses del año se está experimentando una ligera subida, esto es debido a la estacionalidad de la actividad edificatoria y si se compara con los valores de la misma época del año de 2013, se observa una caída del 3%.

El dato positivo lo pone la licitación pública que de enero a junio de este año fue casi un 80% superior a la del mismo periodo del año anterior. No obstante, continuamos moviéndonos en cifras muy bajas, ya que entre los años 2007 y 2009 se licitaban alrededor de 40.000 millones de euros al año y actualmente no se llega a los 10.000. El sector de la construcción ha sido uno de los que más empresas ha creado en lo que va de año, pero también ha sido el que más empresas ha destruido. A finales de 2013 había 214.000 empresas menos que a finales de 2007.

Esta caída en el número de empresas va acompañada de un descenso en el número de afiliados a la Seguridad Social. El sector ha perdido 1.253.807 afiliados desde el año 2007. No obstante, en el mes de febrero de este año se produjo un punto de inflexión y la afiliación comenzó a aumentar ligeramente hasta el mes de agosto, momento en el que disminuyó por la estacionalidad del sector, habiendo terminado con 986.504 afiliados. No obstante y aunque las inversiones reales no alcanzan a las del año 2013 y están muy lejos de las del 2012, el incremento de casi un 5% respecto al año en curso es reseñable, como relevante es también que la inversión en infraestructuras englobando las partidas presupuestadas por las empresas públicas (ADIF, AENA, Puertos del Estado, etc.) se incremente en un 8,8%.

En lo que se refiere al Ministerio de Fomento y su grupo empresarial la inversión total crece un 6,6%, en la que destaca la inversión en ferrocarriles que crece un 13,7% y la inversión en carreteras que crece un 6,4%. Es importante señalar el incremento de la partida destinada a la conservación de la red que crece un 14,3% y que lo entendemos como una señal en el sentido de ir recuperando el déficit de inversión en esta materia que tanto necesitan nuestras carreteras.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente experimenta un crecimiento de la inversión muy significativo y necesario para reducir el déficit de inversión pasada, sobre todo, en lo que se refiere a la calidad del agua.

Es reseñable el incremento en las inversiones reales de un 12% y el de las Sociedades de Agua que puede promediarse en un 55% de aumento.

Era razonable esperar unas previsiones presupuestarias positivas hacia la inversión en infraestructuras, en el bien entendido que la recuperación del empleo pretendida por el Gobierno depende en gran medida de la recuperación de la industria de la construcción, cuya actividad productiva esta previsto descienda en 2014 un 4%.

Parece que hemos de conformarnos todavía con estos modestos incrementos de la inversión, salvo que en la tramitación parlamentaria se comprenda, como recomienda la Unión Europea, que es la hora de los estímulos al crecimiento para no recaer en la recesión económica.

Con las previsiones presupuestarias anunciadas el sector de la construcción se moverá en 2015 en una horquilla de crecimiento en términos producción entre el 1% y el 1,5%.

Juan Lazcano es presidente de la Confederación Nacional de Construcción.