Iamtogether busca 60.000 consumidores
Únase a su vecino para comprar gasolina barata

Únase a su vecino para comprar gasolina barata

La empresa busca 60.000 consumidores que quieran pagar menos por su combustible

El siguiente reto será conseguir descuentos en el recibo de la luz

Sea egoísta. Busque ahorrar en sus recibos y gastos habituales. Aunque mirar por su propio bolsillo depende también de los demás. De sus vecinos y de miles de desconocidos. Iamtogether le pide que se alíe a un reto que une a miles de personas con el fin de comprar gasolina con descuento para la operación salida vacacional. Es lo que denomina “egoísmo colaborativo”.

Y después el recibo de la luz

Únase a su vecino para comprar gasolina barata

La iniciativa no va a concluir con la compra de combustible. La idea es trasladar la iniciativa a cualquier servicio básico de la economía familiar. “Queremos poder hablar de tú a tú a las grandes compañías”, asegura Funallet.
La empresa acaba de nacer, creada por este ingeniero industrial y su esposa Juliana de Oliveira, tras año y medio de preparación. La idea surgió tras una mala experiencia al contratar dos líneas de teléfono con una teleoperadora. Funallet se dio cuenta de que no tenía ningún poder de negociación, así que pensó en porqué no agrupar a clientes para buscar descuentos.
A lo largo del año van a lanzar una compra colectiva mensual, que estará abierta a quien lo desee durante tres semanas. Cuando tengan bien engrasado el sistema se lanzarán a por el sector energético, el de seguros de salud y la telefonía.
A final de 2014 llegarán las compras de energía. “Sospechamos que van a interesar a las grandes comercializadoras como Ola Luz y Nexus Energía, porque podemos aportar miles de clientes. La forma de hacerlo será ir a descuentos directos sobre consumo ya realizado”, apunta. Sin embargo, cree que a las grandes distribuidoras no les va a interesar de momento participar. El siguiente segmento serán los seguros de salud, un sector que sí está acostumbrado a negociar con colectivos, debido a la contratación de pólizas de las empresas para sus empleados. Finalmente le llegará el turno a la telefonía, la causa de que naciera la iniciativa.

El primer reto es sencillo. La empresa catalana ha negociado con diferentes estaciones de servicio la compra de cinco millones de litros con descuento de 0,13 euros por cada litro, alrededor de un 10% de rebaja del precio normal, por ejemplo, en el diesel. Ahora busca entre 50.000 y 60.000 consumidores que quieran pagar menos por su combustible.
“Nosotros buscamos consumidores que busquen su propio beneficio, pero con la ayuda de los demás. Nuestro lema es ‘Juntos ganas más’. Creemos que los precios se pueden bajar, pero como estamos atomizados no lo logramos. Queremos movilizar a las personas para que todos ganen, incluso las petroleras, ya que compramos por adelantado y les garantizamos unos ingresos seguros”, asegura Darius Funallet, cofundador de Iamtogether. Es lo que ellos denominan “inteligencia colaborativa”, que busca la asociación espontánea de personas con el mismo objetivo.
La oferta comienza el 7 de julio y estará abierta hasta el 30 de julio. Si consiguen llegar a los cinco millones de litros tendrán ese descuento, si consiguen cuatro, el conductor dispondrá de una rebaja de 0,10 euros y así sucesivamente.
Para apuntarse hay que entrar en su web www.iamtogether.com e inscribirse. Allí obtendrá una tarjeta Visa monedero (por la que pagará 3,99 euros una sola vez) y cada operación de recarga que haga le costará 0,99 euros por gastos de gestión, independientemente de la cantidad. Así que si, por ejemplo, desea 100 euros de gasolina, paga como en cualquier operación de comercio electrónico y con la tarjeta acude a pagar en la estación de servicio.
Actualmente ya hay 200 gasolineras suscritas al acuerdo por toda España, sobre todo en el entorno de las grandes ciudades. Una aplicación en el móvil le muestra cuáles están más cerca de usted. Ya se han sumado las de Galp y otras cadenas independientes. No así Repsol o Cepsa, que de momento no les ha interesado. “Las grandes petroleras saben que tienen clientes suficientes y que van a vender de todas formas. Pero para otras, sí les interesa, porque les ofrecemos fidelidad del cliente además de redirigir el tráfico hasta su estación de servicio”, explica.
No es el primer caso que surge de este tipo de compras colectivas. Hace unos meses la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) reunió a 400.000 personas que querían pagar menos por su recibo de la luz. El proceso acabó con una subasta para conseguir una deducción. Aunque Funallet limita el éxito: “Al final consiguieron un descuento de 20 euros al año. Había muchas expectativas que no se cumplieron. Nosotros planteamos al usuario exactamente lo que va a ganar”.
Se suman también a otras iniciativas donde los particulares ganan peso. Es el caso de Blablacar para compartir coche, Uber para solicitar un transporte privado sin pasar por el taxi o Airbnb para el alquiler de casas. Preguntado sobre si algunas grandes compañías pueden intentar acabar con ellos, Funallet afirma que lo esperan: “Seguro que vamos a ser incómodos para algunas empresas. Estamos preparados para ello”. El éxito de su iniciativa empresarial al final dependerá de si los usuarios confían en ellos y se suman a la compra colectiva. “Si no lo conseguimos devolveremos el dinero”.