Entrevista con Nicolas Berggruen, presidente del Berggruen Institute on Governance
“El BEI debería prestar dinero a las empresas que creen empleo”

“El BEI debería prestar dinero a las empresas que creen empleo”

El inversor y filántropo Nicolas Berggruen (París, 1961) preside hoy en Madrid la conferencia Proyecto Europa sobre el desempleo juvenil que se enmarca en el foro Consejo por el Futuro de Europa, una de las instituciones que penden de su think tank: el Berggruen Institute on Governance. En el debate participarán el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y su homólogo portugués, Pedro Passos Coelho, así como los expresidentes de Italia Mario Monti y Enrico Letta y de España, Felipe González.

Pregunta. ¿Cómo cree que debería afrontarse el problema del paro juvenil?

Respuesta. Al final se trata de crear nuevos puestos de trabajo. Para contratar, los empresarios necesitan tener dinero, una fuerza laboral cualificada y que haya condiciones razonables para la contratación. En este último aspecto, tanto en España como en buena parte de Europa se está en gran desventaja respecto a otras partes del mundo. Por otra parte, la demanda es débil y hay escasez de crédito para las pequeñas y medianas empresas, que son las que generan empleo. En cuanto a la cualificación del mercado laboral, en tiempos de gran desempleo mucha gente aprovecha para formarse más. Eso no sé si está pasando aquí.

P. ¿Qué mensaje le quiere transmitir a Mariano Rajoy y a Pedro Passos Coelho?

"La UE tiene una divisa común, pero no la capacidad para financiarla. Este es un tema que necesita ser resuelto”

R. Creo que las reformas que han puesto en marcha en sus países han sido difíciles y audaces. España y Portugal deberían mostrarle al mundo lo que han conseguido. Esa es una de las razones por las que hemos decidido mantener esta reunión aquí en Madrid: para darle eco a lo que usted y yo estamos hablando. Cuantos más inversores se den cuenta de lo competitivas que son España y Portugal, más vendrán aquí. En segundo lugar, creo que ahora que la situación es mejor en ambos países, hay que hacer que las instituciones financieras abran su grifo a las pequeñas y medianas empresas. Incluyo aquí a bancos nacionales e internacionales, pero también al Banco Europeo de Inversiones (BEI), por ejemplo, que tiene dinero disponible.

P. Ya que habla del BEI, ¿considera que la UEhace lo suficiente para combatir el desempleo?

“A veces ser un país pequeño e independiente funciona, pero hay que ser realmente bueno, como Suiza o Singapur”

R. El BEI podría hacer préstamos a empresas que quieran contratar. Las compañías podrían pedirle a los jóvenes que soliciten una beca para trabajar o formarse con ellos. En este caso existen los fondos: se trata ahora de ver cómo se coordina el BEI con España y cómo se usarían estos fondos. Efectivamente, la coordinación implica la participación de más países. Por eso el Consejo por el Futuro de Europa está recorriendo el continente para hacer un llamamiento a la integración financiera. La UE tiene una divisa común, pero no tiene la capacidad de financiarla. Este es un tema que necesita ser resuelto.

P. La ciudadanía apenas confía en que las instituciones europeas puedan mejorar su vida. ¿Cómo puede revertirse este sentimiento?

R. Esta desafección es comprensible. Cuando todo iba bien, nadie prestaba atención a lo que hacía la UE. Pero cuando las cosas van mal, se tiene la tentación de culpabilizar a otros. Hay que reforzar la integración europea de forma legítima y democrática. A menos que se avance en esta dirección, el sistema europeo seguirá sin funcionar realmente, y por tanto seguirá habiendo desafección hacia sus instituciones.

P. No solo no avanzamos en la integración, sino que algunos territorios, como Escocia o Cataluña, persiguen la independencia. ¿Qué opina sobre este fenómeno?

R. En tiempos de crisis se suele culpar a otros de los problemas. Es normal que los sentimientos separatistas resurjan. Pero en realidad la independencia no ayuda necesariamente a nada. Es difícil que las cosas vayan bien en una pequeña isla si las cosas no funcionan a su alrededor. ¿Conviene más formar parte de algo o ir por libre? A veces ser pequeño e independiente funciona, pero hay que ser realmente bueno. Es el caso de Suiza o Singapur. Por otra parte, EE UU ha demostrado que pertenecer a un país grande también puede dar mucha fuerza.

“España se ve hoy mucho mejor que hace un año”

Berggruen es consciente de que la situación de los jóvenes españoles que se incorporan al mercado laboral deja mucho que desear. No cree que estén condenados a ser más pobres de lo que lo fueron sus padres a su edad, aunque “durante un tiempo esa será la situación”.

“Los babyboomers se beneficiaron de un Estado de bienestar bien edificado, financiado por el país y por Europa y que ya no se puede costear. Los salarios no son tan altos como la gente desearía, pero eso es mejor a que no haya trabajo, de eso no hay duda”, opina.

Una de las puertas que abre la globalización, en este sentido, es la emigración. “La única manera de retener a la gente en su país es que haya empleo. Si yo fuera un joven español, trabajaría duro para encontrar un buen puesto aquí, pero si no fuera posible me iría al extranjero, aunque fuera de forma transitoria”.

Esta entrevista tiene lugar el martes, apenas unas horas después de que Rajoy anunciara en el Congreso que los nuevos contratos fijos pagaran solo 100 euros de cotizaciones por contingencias comunes durante los dos primeros años. “No le puedo hacer un comentario sesudo sobre esta medida, porque no conozco con detalle el marco laboral español, pero hacer más atractiva la contratación a las compañías es esencial. Las indemnizaciones por despido son importantes, pero lo primero es tratar de hacer que haya un clima de confianza para que se contrate”, reflexiona Berggruen.

El inversor se muestra optimista respecto al futuro de España. “España se ve mucho mejor que hace un año. Queda todavía un largo camino de sacrificios, pero las perspectivas son buenas”. Su tono cambia, sin embargo, al hablar de la UE. “A principios de 2013 creía que Europa estaba preparada para integrarse más rápidamente. Hoy parece casi más difícil que entonces”.

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